Carlos Marcos Blanco

Sánchez, no te quieres enterar

Las encuestas sitúan a Sánchez fuera de la Moncloa y su guerra no es por mejorar la situación de los españoles si no por recuperar votos por la izquierda sacrificando para ello el voto centrado y moderado que históricamente le ha dado gobiernos al PSOE para mantener al país en la centralidad política que es desde donde se progresa.

Yolanda está crecida

Los masajes sindicales no pueden extrañarnos a nadie, con su carnet del partido comunista y su pasado como activista sindical, Yolanda es un chollo en el gobierno para los sindicatos y por lo tanto la utilizan como ariete contra las políticas socialistas que, a veces, nos les gustan.

¿Somos unos delincuentes?

Y digo bien, “es” porque aquel espíritu asesino sigue vivo y alimentado por los nostálgicos del terror y por quienes los amparan.

Diego Calvo, el éxito discreto

Reúne las condiciones que el siglo XXl debe de exigir a toda persona que se quiera dedicar a la cosa pública y lo hace desde el trabajo incesante y pertinaz que exige el compromiso con un proyecto político y añade, además, una condición extra que no todos sus colegas entienden ni practican: su discreción supera en ocasiones lo razonable.

Échame a mí la culpa

Parece que el gobierno social comunista no tiene nada que ver y, a lo peor, acaba por echarnos la culpa a nosotros del precio de la luz por no cocinar a las cuatro de la mañana o por no poner la lavadora a la una de la madrugada.

Es muy cabreante

Se quejan, además, de la bonificación que tiene Madrid en el impuesto de patrimonio y sucesiones, dos gravámenes injustos que deberían desaparecer en toda España como ya desaparecieron en toda Europa y que supone repagar por lo que ya se pagó en su día y que castiga las herencias de aquellos padres que, con sus ahorros, por los que pagaron anteriormente, dejen a sus hijos una casa o alguna propiedad.

Mostesquieu 0, Maquiavelo 1

A partir de ahí el ataque despiadado al tribunal al que se pone en la diana porque uno de sus miembros dimitió y como era “progresista” hubiera votado en contra de la declaración de inconstitucionalidad del confinamiento obligatorio al amparo del estado de alarma.

Entre la sombra y la duda

Ellos no parecen tener dudas, se sienten en posesión de la verdad y parece darles igual que no los entendamos.

Un liderazgo valiente

Pero es que el propio Iván Redondo, que ahora viste la camiseta socialista y que antes vistió la popular, tampoco acredita ningún palmarés de éxitos en su ejercicio profesional.