Antonio Casado

Ciudadanos no se rinde

Es muy meritorio el braceo de Inés Arrimadas por abrirse paso en la selvática realidad de la política española como líder de un partido liberal, intermedio entre conservadores del PP y socialdemócratas del PSOE. Esfuerzo meritorio, pero de momento baldío, si miramos las encuestas y la percepción general sobre la declinante situación de Ciudadanos desde la espantada de Albert Ribera tras las últimas elecciones generales (noviembre 2019).Aun así, Arrimadas no se rinde, según le dijo este lunes en la radio a Carlos Alsina, mientras criticaba al PP y al PSOE por su descarado acercamiento (eso sí, después de sus respectivos congresos de partido), para repartirse entre personas afines los puestos vacantes en el Tribunal Constitucional, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo y Agencia de Protección de Datos.La líder de Ciudadanos nos remite con esa crítica al hecho de que los dos grandes partidos se alejan de la España real con pactos interesados que ignoran las verdaderas preocupaciones de la gente.

Odiosas comparaciones

Como la que nos lleva a incluir a los tabernarios abucheadores (“asesino, “ocupa”, “traidor” y cosas peores dijeron) en una determinada opción política, y no precisamente la de Sánchez.Perturbador es lo que sostiene desde un periódico de tirada nacional en su editorial del día después y afloró en la sesión del control al Gobierno de este miércoles en el Congreso: Sánchez carece de respaldo popular y los abucheos ponen de manifiesto un claro divorcio entre el actual Gobierno y la sociedad española.Temerarias conclusiones si tenemos en cuenta que, aunque la tendencia del PSOE sea menguante en el favor de los votantes (en todo caso está por ver), ese divorcio no se refleja en la actual orografía parlamentaria ni en el sesgo de las encuestas.

Octubre en Cataluña

La del 1 de octubre, cuatro años después del referéndum ilegal, y la abominable fecha del 3 de octubre, que en los salmos separatistas aparece en negro (discurso del Rey, en defensa del orden constitucional).La Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Ómnium Cultural (OC), empeñadas en mantener viva la declinante pasión por la república catalana “¡que no existe, imbécil!, como dijo aquel mosso d’esquadra en pleno uso de sus facultades mentales, han convocado todo tipo de actos callejeros en distintos puntos de Cataluña que esperan coronar con una gran concentración final en Barcelona el domingo, día 3.Este viernes, día 1, se llevan los actos a la localidad francesa de Illa, en la “Cataluña norte”, en homenaje al papel que desempeñó en la compra, almacenaje y distribución de las urnas del referéndum ilegal.

Pasatiempos machistas

Pero un juez ha sobreseído el caso por entender que debería ir por la vía civil.No hay delito, según el magistrado (Pablo Vázquez, juzgado de instrucción número 1 de Viveiro): “Debe tenerse en cuenta que se trata de unas grabaciones de mujeres orinando en una calle, es decir, en lugar público, en la que podían ser vistas por cualquier persona que por allí transitase, y es por ello que no suponen ningún ataque ni vulneración de la intimidad en el sentido recogido en el artículo 197 del Código Penal”.Es la argumentación básica recogida en el auto de sobreseimiento dictado en marzo y ratificado ahora, tras la presentación de un recurso por parte del letrado que representa a treinta de las mujeres afectadas por esta intolerable vulneración de la intimidad que se produjo en el verano de 2019, con motivo de la romería “A Maruxaina” (San Cibriao, Lugo).El archivo provisional supone la paralización del proceso indagatorio sobre los hechos, cuya autoría sigue sin establecerse a día de hoy.

Menos lobos, Puigdemont

Pero algunos no compartimos esa capacidad del expresidente para boicotear las vías de diálogo abiertas por el Gobierno central con la parte republicana del Govern.Creo que hay mucho ruido y pocas nueces en torno a un Puigdemont cada vez más aislado en el Parlamento Europeo y con unos socios catalanes (ERC) que le jalean con palabras sin acompañarlas con hechos de adhesión inquebrantable a su averiado carisma.

Las cosas de comer

Por el otro lado, el líder de CC OO, Unai Sordo, habla sobre el supuesto “pressing” de la derecha sobre la patronal para que se opusiera, como así hizo, a la subida del SMI.En cualquier caso, no sería buena noticia que la inercia empresarial y sindical a figurar en bandos opuestos, tal y como ha ocurrido en el debate sobre el SMI, se extendiera a las otras cosas de comer que están en la agenda de un otoño mediáticamente repoblado por las pensiones, el recibo de la luz, la prórroga de los ERTE y la derogación parcial de la reforma laboral de 2012.De ahí el sensato llamamiento de la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, que este viernes reclamaba de la CEOE en estos asuntos mayor empatía que la demostrada en la difícil negociación del nuevo salario mínimo, cuyo desenlace ha sido un parto más difícil que el del nacimiento de su hija, según ella misma ha declarado.

La luz, en el Congreso

Las vicepresidentas Calviño y Ribera, en sus respectivos turnos frente a los portavoces de PP y Vox, defendieron con ardor guerrero la intervención pública para frenar la factura que pagan los españoles por el uso de la electricidad en sus hogares.“Sí se podía”, es ahora el grito triunfal del exvicepresidente Iglesias en su nuevo desempeño como tertuliano.

La mesa está averiada

Pero sí está dispuesto a hablar de la política de las cosas, esas que mejoran el clima político, la economía y las condiciones de vida de los catalanes, como los indultos a los líderes del “proces”, la ampliación del aeropuerto del Prat (de momento malograda, por falta de apoyo institucional de las autoridades catalanes), la desaparición de los peajes en las autopistas, la lucha contra la pandemia (procesos de vacunación) o las transferencias pendientes que mejoren el autogobierno.La aversión a la “mesa” se ha instalado en las filas independentistas, justamente porque lo que ofrece el Gobierno está contaminado de autonomismo, mientras que dos de los tres socios del Govern, JxCat y Cup, apuestan por la confrontación con el Estado “represor” y no quieren que la “mesa” proyecte la imagen de que el conflicto catalán está en vías de solucionarse.No es opinión.

El culebrón del CGPJ

Todo eso es una verdad material, pero la verdad formal, insisto, es que la tarea de poner en marcha el mecanismo de la renovación del CGPJ compete a las dos Cámaras, y a cada una de ellas.

Estupidez duradera

Dicho sea al hilo de las últimas declaraciones del presidente de los EEUU, Joe Biden, como último responsable de la tocata y fuga del llamado mundo civilizado en “una parte del mundo que no comparte nuestros valores” (Josep Borrell dixit), aunque al principio fuese vagamente meritorio el intento de acelerar la historia para pasar del tribalismo a la globalización por arte de magia.Con la misma factura mediática de los salmos utilizados en su día por Bush padre, Clinton, Bush hijo, Obama y Trump, sobre la mejor forma de pisar la cabeza de la serpiente, aunque esta vez sin el ceremonial de otras ocasiones (menos mal), atención a los mensajes a la nación americana prefabricados por los genios asintomáticos de Biden, para justificar la caótica espantada de Afganistán.

Comparecencias fallidas

Mucho voluntarismo por ambas partes: Casado anuncia el advenimiento del PP para “poner orden” y Sánchez anuncia que el maná multimillonario de Bruselas será un bálsamo de Fierabrás.Ni media palabra sobre la vulnerabilidad de la economía española frente a los depredadores cuando la situación de la economía internacional se estabilice, la debilidad parlamentaria de un Gobierno que depende de declarados enemigos del Estado, las colas del hambre, el avance del PP en las encuestas o las verdaderas causas de la reciente remodelación del Gobierno.

La tele-olimpiada

Y por esas gradas vacías, que ya nos enfriaron el ánimo en el desfile de las delegaciones olímpicas en el acto inaugural.En definitiva, competiciones descafeinadas por la falta del público motivador.

Democracia interina

Entiendo que eso no puede ser más contradictorio.Y en esas andamos con los tertulianos y los finos analistas poniendo en circulación argumentos muy precederos sobre una clase política incapaz de hacer sus deberes.El punto de fricción es la atribución de la culpa a uno de los dos partidos de la centralidad llamados a forjar la mayoría necesaria para rescatar de la interinidad al CGPJ, que lleva caducado dos años y medio; al Defensor del Pueblo, que lleva tres; al Tribunal Constitucional, en el que cuatro de sus ahora once magistrados terminaron su mandato hace más de año y medio, y un Tribunal de Cuentas cuyos doce consejeros acaban de entrar también en el limbo de nuestros principales órganos institucionales después de sus nueve años de tarea.Volviendo al fondo de la cuestión que nos ocupa, ni el Gobierno de Sánchez ni el PP de Pablo Casado están libres de pecado, eso bien este comentarista siempre ha sostenido el titular del poder es el que está obligado a llevar la iniciativa porque juega con blancas, como en el ajedrez.

Una sentencia divisoria

Digámoslo corto y por derecho: una decisión que unió a la ciudadanía en su día divide ahora a tan conspicuos magistrados.Surrealista y confuso es, además, que en un asunto en teoría tan grave (el presunto atropello de derechos fundamentales) sepamos del pecado cometido con más de un año de retraso.

Rasgos faciales

Porque nada nuevo invita a pensar que, con Sánchez al frente del equipo ahora y antes, haya cambiado el enfoque sobre los tres fardos que estaban y están determinando el futuro inmediato del Gobierno de coalición: uno, la gestión del volquete multimillonario de Bruselas en nombre de la recuperación económica; dos, el ataque de la variante delta a una población que se creía inmune con las vacunaciones masivas, y tres, el desafío independentista en Cataluña, que sigue siendo el armario en la espalda del presidente del Gobierno.Agítense esos tres ingredientes en la coctelera del nuevo trio de poder Pedro Sánchez-Félix Bolaños-Óscar López (piloto y copilotos en la cabina de mandos, con Calviño en la cuenta de resultados y Albares en la sección exterior) y ya podremos competir con ventaja en los circuitos políticos y mediáticos de nuestra surrealista política nacional.Lo demás depende del laberinto de variantes que nos espera en un escenario marcado por la aberrante ubicación del que gobierna y el que puede gobernar en bandos opuestos, cuando se trata de temas de Estado, como el llamado conflicto catalán y la renovación de órganos constitucionales.

A por la cuarta

Y mira que han pasado cosas desde el gol de Marcelino en el Bernabéu contra la URSS (1964), cuya final se celebró en contra de una parte de los jerarcas del franquismo.Un sector encabezado por el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, era partidario de no jugar aquella final.

Manifestación rojigualda

Y así fue.En la perspectiva del partido constituido en alternativa de poder, concretada en la aspiración de su líder, Pablo Casado, a convertirse en el próximo presidente del Gobierno, lo ocurrido el domingo pasado en la plaza de Colón regaló a Pedro Sánchez el argumento de que oponerse a los indultos es de derechas y apoyarlos es lo progresista.Más aún: la temeraria y anticonstitucional sugerencia de que el Rey es libre de firmar o no formar lo que el Gobierno decide (artículo 62 de la CE) tapó la no menos temeraria tendencia de Pedro Sánchez a confundir la magnanimidad del Estado con la claudicación del Estado ante el desafío secesionista en Cataluña.En resumen, la manifestación se quedó en intento fallido de escenificar en la calle el rechazo de la parte ofendida del “procés”.

La apuesta

Sin embargo, tal vez convencido de saber lo que conviene a esas mayorías, el Gobierno se ratifica en su decisión de perdonar las penas pendientes de cumplir por los doce del “procés”.Hay un sesgo aún más perturbador en los sondeos.

Villarejo desactivado

Al pedirle pruebas de su señalamiento se remitió al archivo documental intervenido por los agentes de la Unidad de Asuntos Internos que le detuvieron en su domicilio de Boadilla del Monte el 3 de noviembre de 2017.Lo sorprendente es que a estas alturas del culebrón Villarejo tratase de convencer a los diputados de que su concurso en el operativo “Kitchen” se limitó a desactivar la información “comprometedora para altas instituciones del Estado” que guardaba Luis Bárcenas.