Los trabajos en la avenida de Arteixo avanzan con uno de los extremos ya rellenado

Vista del extremo del viaducto que se rellenó la semana pasada | Patricia g. fraga
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La obra del viaducto de la avenida de Arteixo, a su paso bajo la ronda de Nelle, afronta su “ecuador” con uno de sus extremos ya rellenado, tras casi mes y medio desde que se procedió a su cierre.

A finales de septiembre se cerraba al tráfico este paso bajo la ronda debido a problemas estructurales que lo ponían en riesgo. La decisión tomada fue cegarlo, aunque para ello, primero, era necesario tirar los muros.

Primero se procedió a tirar los del extremo más cercano a Os Mallos y Sagrada Familia, que esta pasada semana se rellenó, a la espera de que se termine de tirar los muros del otro lado, el más cercano al Palacio de la Ópera, para proceder a su rellenado.

El objetivo que se marcaba el Gobierno municipal cuando anunció la decisión de cerrar este paso fue que las obras pudieran estar ultimadas hacia diciembre. En concreto, esperaban disponer de la rotonda que sustituya al viaducto a mediados de ese mes.


Tráfico


Mientras se espera por esa infraestructura y se avanza en las actuaciones, el tráfico en la ronda de Nelle, a su paso por encima del ya antiguo viaducto, se ha visto más que afectado por la merma de carriles, ya que los de sentido bajada se han tenido que cortar, dejando uno de los ascendentes para esta finalidad.

Esta reducción de vía, temporal, no solo ha afectado a aquellos usuarios que no pueden optar por otras rutas alternativas, sino que también está afectando al tránsito de buses urbanos, tal y como denunciaban los vecinos de Os Mallos esta pasada semana.

Y es que la merma de carriles, sobre todo en horas de mayor afluencia de tráfico, está originando un efecto tapón que, según los vecinos, está provocando retrasos en las frecuencias de la línea 11, a su paso por las calles del barrio. 

Los trabajos en la avenida de Arteixo avanzan con uno de los extremos ya rellenado