Más de 400 vecinos de Os Mallos se unen a la segunda marcha contra la okupación

La manifestación llegó hasta las puertas de una casa okupada | patricia g. fraga
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Por segunda vez en menos de un mes, vecinos del barrio de Os Mallos marcharon para denunciar el problema de la okupación y de la delincuencia en sus calles. Desde Diego Delicado hasta la calle Noia, los manifestantes se detuvieron en los inmuebles okupados para hacer sonar pitos y cacerolas. La Policía Local considera que fueron 400 las personas que participaron en la marcha, que se desarrolló sin incidentes.

El acto había sido organizado por la plataforma vecinal Mallos Unidos, escisión de otra plataforma, la de Os Mallos, y a ella acudieron los concejales del PP Antonio Deus y Roberto Rodríguez. Este último señaló que su grupo municipal había advertido al Gobierno local sobre el problema que se gestaba en el barrio sin que haya recibido respuesta.

El portavoz de Mallos Unidos, Alberto Pastoriza, criticó que, a pesar del aumento de la presencia policial a raíz de la anterior protesta, convocada por la otra plataforma y a la que acudieron 540 personas, por el barrio no se ven patrullas a pie y que los mismos puntos siguen ocupados. “Ocupados con ‘c’, no con ‘k’, porque esa gente los usa para delinquir”, denuncia el pescadero. También critican la falta de iluminación en muchas calles, lo que, junto con los pequeños robos y el menudeo de drogas, contribuye a generar esa sensación de inseguridad desde hace dos o tres años y que ha puesto al barrio en pie de guerra. Como se podía leer en un cartel, “Donde vive tu vecina venden heroína”.

La marcha finalizó delante del número 25 de la calle Noia, un pequeño edificio okupado por inmigrantes ilegales de origen magrebí, a los que les achacan muchos de los incidentes que denuncian. Nadie se asomó a la ventanas para responder a las caceroladas y a los gritos de “¡Fuera, fuera!”.

Hicieron amago de seguir adelante, pero la Policía Nacional intervino y les recordó que no tenían permiso para ir más allá. En ese momento cayó la lluvia y se disolvió la protesta. 

Más de 400 vecinos de Os Mallos se unen a la segunda marcha contra la okupación