Las grúas instalan el nuevo ascensor de Os Castros tras casi seis meses de obras

Las obras comenzaron a principios de marzo y están a punto de culminar | javier alborés
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A principios de marzo habían dado comienzo la obra para construir el ascensor de Os Castros, pero no fue hasta ayer que las grúas comenzaron a levantar la estructura del elevador que permitirá salvar el desnivel que existe entre las calles de Vila de Padrón y Ortigueira. De esta manera, en unas semanas, las personas con movilidad reducida, como los mayores, podrán utilizarlo para hacer su caminar menos fatigoso. El nuevo elevador va montado sobre un bastidor metálico y dispone de un cerramiento de vidrio que permitirá la vista panorámica del contorno.

El proyecto no sale del Gobierno de Inés Rey, sino que se gestó durante el mandato anterior. Fue en febrero de 2019 cuando el entonces concejal de Rehabilitación Urbana, Xiao Varela, presentó el proyecto, que estaba concebido como una “unha pequena estación intermodal”, puesto que el ascensor forma parte de la parada de bus de Os Castros, donde también se detienen autobuses del área metropolitana, y que por ese motivo es un importante nudo de comunicaciones. El ascensor tendrá una capacidad máxima de 12 personas y desembarcará en una amplia marquesina de 18 metros.

Tanto el ascensor como la pasarela que la conecta con la calle de Vila de Padrón serán transparentes. Está pensado así no tanto como mirador, sino por seguridad: de esta manera, todo lo que ocurra allí se podrá ver desde el exterior, lo que impide que se oculte un delito. En su día, Varela lo consideró un ejemplo del llamado “urbanismo de género”. Es decir, que piensa especialmente en las mujeres de cara a una posible agresión. Pero, sobre todo, será accesible, tanto para las sillas de ruedas como para los mayores o los ciclistas que no quieran enfrentarse con la pronunciada cuesta de la avenida de la Concordia.


Polémicas


La instalación del ascensor marca el final de estas obras, que se han prolongado ya seis meses, ha costado 402.000 euros, lo que supone una reducción con respecto al presupuesto estimado en 2019, que eran 456.000 euros. Tanto su diseño como su construcción no han estado exentos de polémica entre los vecinos. En primer lugar, porque mientras han durado los trabajos, los viajeros que tomaban el bus en la parada de Os Castros tuvieron que apañárselas sin la marquesina, que fue necesario retirar.

Pero, sobre todo, porque el ascensor no acaba de solucionar el reto de conectar la rotonda con la parte de arriba de Os Castros, dado que solo llega hasta la mitad de la cuesta. Los vecinos han protestado desde el principio por esta carencia, que ya se reconocía en el proyecto original, pero que era imposible subsanar, a juicio de los técnicos. “Chegamos ata onde chegamos”, había dicho Varela. 

Las grúas instalan el nuevo ascensor de Os Castros tras casi seis meses de obras