Panorama desde el balcón

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Al igual que al balcón del poeta se acercaban las golondrinas, a este se acercan mensajes diversos, reflexiones de los lectores, alguna lisonja y, mal no viene, tirones de orejas. Pero, y perdón por la presunción, se puede afirmar que pasa la vida pues son reflexiones sobre lo que pasa, lo que interesa y lo que preocupa.


Ahora tenemos a gentes muy preocupados por si tanto Correa como Crespo, ya saben: los líderes intelectuales de la Gürtel – van a dar otro tirón a la manta. Y es que parece un chiste que los dos responsables del PP incurso en el juicio por la pasta gansa que flotaba por Génova, desmientan al Supremo e insistan en repetir sus mentiras. Y el caso de Aznar, el hombre que apostó por las armas de destrucción masiva, se presente en su despacho con mascarilla pues “cumple con las normas”. Él que dijo un día que “nadie podía decirle cuantas copas puede “llevar puestas” al volante.


El personal en general “alucina” ante las políticas de la presidenta de la comunidad madrileña cuando baten el record en contagios, en ocupación de UCI, aumento de incidencias y contagios. Además manteniendo el record de ser la comunidad que menos gasta en sanidad, ayuda a la dependencia y educación. Por cierto: el ex vicepresidente Iglesia dejó, como herencia un aumento de 238 millones en esa partida.


Tras la marejada de las mociones de censura el centro derecha se marcha al rincón e pensar sobre si será buena una fusión PP-CS pues al parecer dejaría un camino abierto a VOX. Y en eso está la señora Ayuso. Y resistiendo a cualquier embate, Feijóo según publicó El País, pues se siente decepcionado, frustrado y desconcertado con la política del partido en Madrid que actúa con prisas, improvisación y cierto infantilismo (sic).


Hay misterios insondables: ¿Dónde está el centro político? pues el PP lleva toda la vida persiguiéndolo mientras Ciudadanos ahora y antes UPyD se han hundido en el viaje y es que según los politólogos no hay nada fuera de la ideología y ya está bien definida: derecha y/o conservadores o izquierda/progresistas. Y luego, en las esquinas –por ejemplo en la plaza de Colón – se arriman, arrejuntan, los que buscan un salvavidas o esconder sus excesos.


Expectantes están los ciudadanos ante la transformación del puerto, tras la liberación del muelle de Calvo Sotelo. ¿Un pelotazo, tal como lo pensaron los entonces mandarines o la mejora de la Estación Marítima, puerta de entrada para los cruceristas? 

Panorama desde el balcón