Israel controlará las cuarentenas de quien entre en el país con una pulsera electrónica

Gente en una terraza en un local de la zona vieja de Jerusalén/EFE
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El Parlamento israelí (Knéset) aprobó hoy el uso de una pulsera electrónica para controlar la cuarentena obligatoria que deben realizar todos los que regresan al país.


"Aquellos que se nieguen a ser monitoreados electrónicamente o que no cumplan con los requisitos determinados por la ley, serán enviados a un hotel gestionado por el Gobierno para la cuarentena", informó la Knéset.


Quienes vuelvan del extranjero deberán realizarse una prueba de coronavirus en el aeropuerto de Ben Gurión y, "si dan negativo, podrán recibir la pulsera que puede llevarse en la muñeca o en el tobillo".

El brazalete controlará la ubicación de los usuarios a través de tecnología Bluetooth y GPS, conectada a los móviles personales, y enviará una notificación a las autoridades si violan el período de aislamiento obligatorio.


Israel tiene restringida la entrada de turistas desde el inicio de la pandemia y solo permite el ingreso de ciudadanos o residentes en el país.


Desde finales de enero el aeropuerto quedó prácticamente cerrado para evitar la entrada de mutaciones de coronavirus, y la semana pasada comenzó una reapertura parcial mediante la cual se autorizó el regreso de un máximo de 3.000 israelíes al día.


Más de cuatro millones de residentes han recibido las dos dosis en Israel que, después de tres confinamientos nacionales, está reactivando rápidamente la actividad social y económica, aunque el ocio en interiores o masivo está limitado a quienes están inmunizados.


Los diputados a favor de la controvertida medida advirtieron hoy que la entrada de "una nueva variante puede causar resistencia a la vacunación", y defendieron que esta es la "estrategia elegida (por Israel) para salir de la pandemia". 

Israel controlará las cuarentenas de quien entre en el país con una pulsera electrónica