
En la ciudad, entre el bullicio cotidiano y el vaivén de las prisas, hay un lugar donde el tiempo parece detenerse. Un refugio en el número 1 de Fernández Latorre, pensado para desconectar, respirar y reconectar con una misma. Se llama Mimo, y no es un nombre elegido al azar: aquí, cada tratamiento, cada conversación, cada gesto se hace con atención plena. Con mimo de verdad.
El proyecto nació hace más de una década de la mano de Noelia Torrado, que comenzó en un pequeño local cerca de Cuatro Caminos, con una idea muy clara en mente: ofrecer un espacio de bienestar real, donde el cuidado estético no sea una imposición ni una exigencia, sino un acto de honestidad y conexión con uno mismo.
“Sempre quixen que os tratamentos fosen un acompañamento. Que non se tratase de cambiar a ninguén, senón de sacar o mellor de cada pel, de cada corpo, respectando sempre o seu ritmo e as súas necesidades”, añade Noelia.
Hoy, Mimo es un centro consolidado y acogedor, con un equipo reducido que atiende de forma cercana y altamente profesional. Noelia ha preferido mantenerlo así: íntimo, sereno y auténtico.
La filosofía de Mimo se aleja de lo invasivo y apuesta por lo manual, por lo sensorial, por lo que se siente con la piel y también con el alma. Cada tratamiento parte de un diagnóstico personalizado, porque no existen soluciones universales ni pieles iguales.
“Traballamos moito co tacto. O contacto manual é a base de todos os nosos tratamentos. Incluso cando usamos tecnoloxía, como a radiofrecuencia, sempre hai un acompañamento coas mans. Porque as mans falan, len e liberan”, destaca la propietaria.
Uno de los emblemas del centro es La Cura Intensive, una higiene facial profunda y totalmente personalizada. Incluye exfoliación triple, extracción de impurezas, booster específico y mascarilla. Ideal como punto de partida para cualquier plan de cuidado facial.
“A cura leva con nós dende o principio. É a base de moitos tratamentos e unha opción perfecta cando notamos que a pel está saturada ou precisa un reset profundo”, añade.
Para quienes buscan un efecto rejuvenecedor inmediato, Inhibit es un peeling de última generación que renueva la piel y atenúa arrugas gracias a su complejo exfoliante avanzado. Una excelente opción como alternativa o complemento a tratamientos médico-estéticos, con efecto tensor visible.
Pero si hay un tratamiento que define la identidad de Mimo, ese es sin duda Miolift 3D, una terapia miofascial avanzada que trabaja en profundidad las fascias del rostro, el cráneo y el cuello, liberando tensiones acumuladas y mejorando de forma visible la expresión facial. “É un tratamento manual moi potente. Axuda a atenuar liñas de expresión, drenar, redefinir o óvalo facial... pero sobre todo, a liberar bloqueos físicos e emocionais. Traballamos tamén intraoral, e iso xera unha sensación de descarga brutal”, destaca.

La experiencia se amplía con Ayuna Serenity, un ritual profundamente sensorial que combina técnicas craneales y corporales, aromas terapéuticos y contacto consciente. Una invitación a soltar el estrés y la fatiga emocional.
“É un agasallo para a mente. Un espazo de pausa, onde soltar, respirar, deixar que as mans fagan o seu traballo e volver a conectar contigo”, afirma.
Los tratamientos corporales en Mimo también responden a esa filosofía de personalización y respeto. Entre ellos destaca Citrus Body Perfection, una exfoliación aromática con vitamina C, acompañada de mascarilla corporal e hidratación intensiva, perfecta para antes o después del sol.
Para quienes buscan descongestionar, remodelar o drenar, están disponibles opciones como el masaje anticelulítico drenante, la maderoterapia -con utensilios de madera que tonifican y relajan- o la reflexología podal, un masaje de puntos clave del pie que repercute en todo el cuerpo.
Y para quienes simplemente quieren hacer una pausa, un masaje relajante a medida puede ser suficiente. Tú decides el tiempo y las zonas; el cuerpo se encargará del resto.
No todos los rituales requieren largas horas. El Slow Beauty Experience es una experiencia rápida pero completa: masaje corporal aromático con L’Huile Relax y un mini tratamiento facial ultrahidratante, ideal para quienes necesitan recargar energía sin robarle mucho tiempo al día.
Aunque el enfoque de Mimo es mayoritariamente manual, también incorporan aparatología selecta como Indiba Edna Pro, una tecnología de radiofrecuencia que estimula el colágeno, mejora la hidratación y ofrece un efecto flash inmediato.
Recientemente han comenzado a trabajar también con exosomas, activos de última generación que favorecen la regeneración celular. “Os exosomas están a funcionar moi ben. Traballámolos con radiofrecuencia, sen agullas, e notamos melloras na firmeza e luminosidade. Son un apoio perfecto para activar a pel de forma natural”.
Más allá del tratamiento: asesoría cosmética
Uno de los servicios más valorados por las clientas de Mimo es la asesoría cosmética personalizada, un acompañamiento pensado para orientar sobre rutinas, productos y hábitos de cuidado según las necesidades reales de cada piel.
“Hai moita información por aí, moita confusión. Entón axudamos a simplificar. Analizamos o que están a usar, os obxectivos que teñen e guiámolas con honestidade. A veces cunha rutina sinxela e ben feita, a pel mellora moitísimo”, destaca.
Tras la sesión, las clientas reciben un PDF con todos los pasos detallados y seguimiento durante dos meses. Un servicio que no exige comprar productos en el centro: se asesora también sobre cosmética externa, de farmacia o marcas de confianza.
Otros servicios
Mimo también ofrece manicura y pedicura, tanto tradicional como semipermanente, así como laminado de pestañas y cejas, depilación y pequeños tratamientos complementarios. Siempre bajo el mismo enfoque: calidad, personalización y calma.











