Johanna Silberstein: “María Casares quería que el mundo conociera la poesía de los textos teatrales”

La actriz Johanna Silberstein ayer en el Museo de Belas Artes | Quintana

La relación que María Casares tenía con su hogar en Alou (Francia) y como ésta se convirtió en un espacio para los nuevos creadores teatrales y jóvenes actores marcó la conferencia con la que ayer comenzaba el ciclo “María Casares. Do exilio ao escenario”, con el que la Xunta de Galicia quiere celebrar el centenario de la actriz coruñesa.


Fue la actriz Johanna Silberstein, codirectora de la Maison María Casares, como es conocida actualmente la casa, quien dio inicio a este ciclo, explicando como tratan de “mantener vivo su legado”.


El objetivo de la Maison María Casares es “ayudar a los jóvenes creadores teatrales a empezar su vida en este mundo”, explicaba Silberstein antes de su charla. Allí los ayudan con sus primeras obras, ya sea para “interpretarla, para escribirla o para dirigirla, es como un nido para los jóvenes artistas”. Esta casa está “en un entorno rural, por lo que no hay instituciones culturales como esta cerca”, señala.


Indica Silberstein que Casares cedió su hogar al pequeño pueblo de Alou, pero “no dijo nada, simplemente la dio”. Tanto el pueblo como las instituciones francesas, como el Ministerio de Cultura, decidieron convertirlo en un “centro cultural”.


“Hacemos muchas actividades con escuelas e institutos”, con el objetivo de que “los más pequeños descubran el teatro”. Durante el verano, celebran también un festival, durante cuatro semanas, como un modo de exaltación, no solo del teatro, sino de la figura de Casares.


Importancia en Francia

Silberstein detalla que María Casares es una figura relevante para Francia, y para el mundo teatral, por dos aspectos, principalmente.


El primero fue por su participación en la democratización del teatro en el país galo. Casares, en aquel momento, “trabajaba con directores y actores” que eran partícipes de aquel intento de extender el teatro más allá de las capitales, y que fue el germen de citas como el festival de Avignon. Este es uno de los aspectos que mantiene la Maison María Casares, la “descentralización teatral”, que Silberstein explica que radica en que “no todo está centralizado en París”. “Se puede tener muy buen teatro en pequeños pueblos, en áreas rurales, y ella trabajó en ello. Ella quería que todo el mundo descubriera la poesía de los textos teatrales”.


El segundo aspecto de su relevancia fue su relación con la escritura teatral y los jóvenes creadores, como Camus o Sartre, “porque ellos también eran jóvenes escritores”, bromea Silberstein. “Ella inspiró a muchos de ellos e interpretó sus obras, eso fue muy importante”.

Johanna Silberstein: “María Casares quería que el mundo conociera la poesía de los textos teatrales”

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