Los pequeños robos y las agresiones son un problema recurrente en el Chuac

El Complejo Hospitalario Universitario cuenta con casi 80 cámaras de seguridad que se encargan de vigilar las instalaciones | Javier Alborés

El domingo pasado, el servicio de seguridad del Complejo Hospitalario Universitario (Chuac) sorprendió a un sujeto sospechoso en una habitación. Tras un cacheo, se le descubrió una pequeña cantidad de heroína y cocaína encima, así como seiscientos euros en metálico. La Policía Nacional, que había sido alertada por los vigilantes, identificó al sujeto, pero no fue detenido, dado que la cantidad de estupefacientes encontrada era muy pequeña. Es un incidente que se suma a otros que los vigilantes que se encargan de la seguridad en el Hospital reconocen: los robos y las situaciones de violencia se suceden. 
 

“No hay que dar pie al alarmismo, porque últimamente se han dado a conocer casos a través de las redes sociales -comentan desde la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada (FTSP)-USO- pero estos casos siempre se han dado”. 
 

Fuentes del Hospital destacan que se trata de un centro sanitario, del que entran y salen cada día cientos de personas, y que no pueden controlar si desaparecen posesiones personales: “En el caso de que eso ocurra, lo que tienen que hacer es dirigirse a las autoridades, y denunciarlo”. 
 

Desde el sindicato FTSP-USO alegan que cuentan con poco personal para controlar una volumen tan grande de público, sobre todo el complejo principal. Con tanta gente entrando y saliendo de las habitaciones, es recurrente que desaparezcan objetos personales. “Sobre todo, carteras”, señala un vigilante.
 

El Gran Hermano

Por su parte, desde el Chuac señalan que, en contra de lo que señalan los rumores difundidos a través de las redes sociales, el complejo cuenta con una red de 79 cámaras de seguridad instaladas en puntos estratégicos y debidamente señalizadas. Los propios vigilantes reconocen este punto “en eso parecemos el Gran Hermano”. 
 

Más preocupados están los guardias de seguridad del Chuac por la falta de otros medios, como chalecos anticorte o sprais para reducir a los pacientes o visitantes peligrosos. Solo cuentan con dos chalecos y ningún sprai, común en otros centros. “Necesitamos medios para reducir sin peligro a la gente”, reclaman desde FTSP-USO. Por ejemplo, en el caso de que un paciente psiquiátrico entre en crisis. Pero además, aseguran que en los últimos tiempos han venido notando un aumento en la agresividad del público que acude al complejo: “La falta de respeto es constante y hace poco golpearon a uno con una silla”.
 

Por otro lado, señalan que cuentan con unos 60 efectivos para todas las instalaciones del área sanitaria de A Coruña y Cee, lo cual implica que en algunos centros, como el Materno, tan solo se pueda contar con un vigilante por turno de tarde y noche. En estas condiciones, no es de extrañar que los incidentes como los robos o las situaciones agresivas sean un problema más que lidiar en un lugar acostumbrado a las emergencias.

Los pequeños robos y las agresiones son un problema recurrente en el Chuac

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