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A Coruña

Así fue el retorno de O Patachim en A Coruña

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Después de seis meses de transición y un lavado de cara, O Patachim volvió a abrir sus puertas para iniciar un nuevo ciclo. Atrás quedaron las tres décadas de gerencia de Rubém Centeno, que ha cedido el testigo a Iván Guntín y David Antonio Díaz. Los dos socios levantaron la verja al filo de las 22.00 horas y, metafóricamente, volvió a hacerse la luz en una calle Orillamar donde apenas queda rastro de lo que un día fue un templo de la movida alternativa.

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O Patachim se llenó desde primera hora | Joaquín Abad

Si por O Patachim no han pasado los años por sus clientes menos. El local es perfectamente reconocible, al igual que muchos rostros conocidos que se fundieron en un abrazo al verse. “Algunos deberíamos tener sitio asignado”, bromeaba uno de ellos. Otros evocaron tiempos pretéritos. “No dejan fumar en el recoveco de antes del baño, eso para mí también era O Patachim”, bromeaba otro de los asistentes.  Como dirían Los Planetas, fue un buen día. La banda de Jota 'regresó' al local donde muchos aprendieron de una música floreciente en los 90 llamada indie. Era una línea roja que no se podía cruzar y un deseo expreso de Rubém Centeno antes de traspasar. También hubo unas buenas dosis de psicodelia y funk, que a medida que pasaba la noche y bajaban las copas le da al ambiente un cierto aire místico.

También volvieron las interminables charlas del pitillo en la puerta, aunque siempre con el civismo que otorga el paso de los años y la colaboración de un miembro del staff, que supervisa para evitar que los famosos decibelios puedan hipotecar el futuro de esta nueva aventura de O Patachim. “Agora hai que enganchar aos rapaces da ideade que eu tiña cando empecei a parar aquí”, advertía otro de esos fieles de Orillamar.

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