De pobres y ricos

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Te dicen que el diez por ciento de nuestros conciudadanos acumulan más del cincuenta por ciento de toda la riqueza y que la situación de un treinta por ciento de la población supervive con menos del salario mínimo y ya te han aguado el chupito de aguardiente…

Informa el periódico que cada vez son más los ciudadanos que duermen en la calle y tienes que ponerte colorado

Y si te cuentan que la brecha crece y que la precariedad y temporalidad ha supuesto más pobreza y no tienes ganas de comprar una de turrón…

Lees que las fortunas más abultadas han crecido un catorce por ciento en los últimos tres años.

Al tiempo lees que hacen falta miles de trabajadores en sectores como el de la construcción y no lo entiendes hasta que te explican que la oferta es de poco salario y mucho chollo…

Un estudio señala que la distancia entre los ingresos del trabajo –el sudor de los currantes en una oficina, en la fábrica o en un comercio– y el capital que producen con su esfuerzo al propietario es de escándalo. Estos datos no los facilitan desde la izquierda o los sindicatos de clase sino un organismo internacional, el World Inequality Lab, al alcance de todos los que quieran informarse a través de internet…

Estamos rodeados de falsas verdades pero no se sostienen por mucho tiempo y entonces, la verdad, la realidad que nos rodea, recobra su valor. De ahí que valga la pena, cada uno como pueda, en hacer resaltar esa verdad. Se lo pedimos a quienes nos mandan y organizan. Se nos pide a los medios de comunicación y a los políticos decentes.

La solución a estos problemas necesitan, según el líder de la oposición, bajar los impuestos (a los ricos, claro) y aumentar las facilidades de despido.

Es el mismo partido que defendió las políticas de Rajoy quien, por cierto, tendrá que declarar de nuevo ante los jueces por los chanchullos del PP con su contabilidad en B y los sobresueldos. Se trata de una lucha por el poder… a cuenta de sus votantes. Así Ayuso rebaja los impuestos a la clase alta y, al tiempo, adjudica contratos a empresas amigas. El último a un empresario al que la justicia investiga dentro del caso “Púnica” otro pelotazo del PP madrileño.


De pobres y ricos