Álvaro Mena: “El VIH sigue estigmatizado pero permite llevar una vida normal y plena”

El médico del Chuac Álvaro Mena
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El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) sigue siendo una enfermedad estigmatizada y desde el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña trabajan con más de un millar de personas que mediante un tratamiento pueden llevar una vida “de lo más normal”, dice el médico de enfermedades infecciosas Álvaro Mena.


¿A cuánta gente afecta este virus actualmente en A Coruña?

En el área sanitaria coruñesa estamos tratando a entre 1.400 y 1.500 personas, de las que estamos haciendo un seguimiento constante.


¿Es una cifra mayor o menor que en las últimas décadas?

El número de personas en seguimiento es mayor pero los nuevos diagnósticos han bajado. En esta área se detectaban unos 90 casos nuevos al año y ahora estamos en 50 o 60. El año pasado, con el covid, fue raro y hubo un infradiagnóstico, pero este 2021 se ha notado también un descenso, algo que va de la mano con el resto de Galicia e incluso de España. A pesar de esto, el número de pacientes en seguimiento sí tiende a subir porque se trata de una enfermedad en la que la mortalidad bajó muchísimo y hay un envejecimiento de la población y, con ello, más gente en nuestras consultas.


¿Sigue siendo una dolencia desconocida para la población?

Es una enfermedad en la que ha habido muchos avances científicos y terapéuticos, y en los últimos años no es que se haya dejado de lado, pero sí que se le ha prestado menos atención. Aspectos importantes como acabar con el estigma y la prevención son clave.


¿Cree que falta información?

Sí, tenemos una carencia importante en nuestro país. Es una enfermedad que tuvo un gran impacto en los 80 y en los 90 y todos recordamos las campañas, pero la enfermedad ha cambiado. Antes se enfocaba mucho al contagio a través de las drogas y las relaciones sexuales de riesgo y ahora se debe enfatizar más en lo segundo y todo debe empezar en los colegios.


¿La gente está sensibilizada con el sida actualmente?

Sigue habiendo mucho estigma, todas las personas que viven con VIH lo saben y lo notan. Es curioso que hayamos sido capaces de adaptarnos en la parte terapéutica y científica de la infección a niveles casi modélicos pero falte tanto camino por recorrer en aspectos que supuestamente deberían de ser más sencillos, como las cuestiones sociales. El estigma hace que la gente se haga menos la prueba, se diagnostique menos y a nosotros ese peso social nos puede comprometer, el estigma hace daño a la persona pero también al sistema.


¿Hoy en día una persona infectada con VIH tiene una vida normal?

Totalmente. Sobre todo si se diagnostica pronto, si no se deja deteriorar mucho la inmunidad se tiene una vida plena tanto cualitativa como cuantitativamente. Van a vivir los años que les toque vivir y con la misma calidad de vida. Hay personas de más edad que estuvieron expuestas a tratamientos más tóxicos y tienen algunas limitaciones mayores, pero una persona que mañana se infecte y se diagnostique rápido, toma un tratamiento adecuado, una pastilla al día, y no va a tener problema.


¿Por qué hay vacunas para el covid y para el VIH todavía no?

En el caso del covid ya había un desarrollo previo de investigación en base a otros coronavirus anteriores, pero en el caso del VIH la “vacuna” sería un tratamiento efectivo. El desarrollo de vacuna preventiva está en desarrollo y arroja todavía dudas, además con la pandemia se ha ralentizado un poco.


¿Qué síntomas puede llevar a alguien a pensar que está infectado?

Lo infalible es identificar las relaciones de riesgo y cribarse rápido, hay test en farmacias y anónimos en distintas ONG.

Álvaro Mena: “El VIH sigue estigmatizado pero permite llevar una vida normal y plena”