Aumenta el número de sintecho en A Coruña durante la campaña de frío

Una sintecho, en su refugio del un portal del centro de la ciudad | quintana
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A mediados del mes pasado, se activó la campaña invernal para del servicio de atención en la calle para los sintecho, en el que participa el Servicio de Emergencias Municipales Sociales y Acouga, de la ONG Accem. Con la llegada del mal tiempo, los miembros de este dispositivo recorren las calles buscando a los que viven en ellas. Después del paréntesis causado por la pandemia, en la que todos los sinhogar fueron acogidos en un hostal de las afueras a cargo del Ayuntamiento, en A Coruña vuelven a verse en las entradas de los comercios y portales y bajo los puentes a individuos durmiendo sobre cartones y periódicos. Desde Acouga aseguran que han percibido un aumento con respecto a otros años.


El técnico Alberto Tabernero estima el número en más de 40 individuos, algo más de la media de lo últimos años, que ronda los 30. Aunque es difícil concretar más, “sí opinamos que a lo largo del servicio de calor café un cierto crecimiento, pero no muy exagerado, de gente durmiendo en calle”, reconoce Tabernero. No es nada extraño puesto que la situación de pobreza severa, la desigualdad, ha aumentado en todo el territorio español. Aunque A Coruña es conocida por su excelente red de asistencia social, compuesta en parte por el Ayuntamiento y en parte por numerosas ONG (Padre Rubinos, la Cocina Económica, el Hogar de Sor Eusebia, Cruz Roja, Abeiro, etc), desde Acouga advierten. “Los recursos los tenemos al 100%, o bastante próximos”, asegura Tabernero.


El servicio de frío realiza rondas y distribuye la ciudad en cuatro zonas, “Existen dos o tres zonas que sabes que hay una mayor posibilidad de encontrarte con más personas: San Andrés, Cuatro Caminos centro comercial...”, enumera el técnico. 

Primero se realiza un seguimiento y al mismo tiempo activar o dinamizar un proceso de cambio, que se aproximen a un recurso e indicar un itinerario. Para los que no quieren nada, los miembros del dispositivo suelen traer algo de comida o un saco de dormir con el que defenderse mejor del frío. En días como estos, consiguen trasladarlos a los puntos de calor y café, incluso a los más recalcitrantes. Pero cuanto el tiempo es bueno, resulta más difícil. “Hay una decena de casos crónicos, pero estamos siendo estimativos”, advierte Tabernero.


Cambio de perfil

El sinhogarismo siempre ha sido un fenómeno masculino. Pero el técnico señala que este año se está viendo: “Un poco más de mujeres, un poco más de jóvenes, un poco de extranjeros”. Pero el perfil clásico aún tiene peso, gente que hace cinco o seis años tenían una vida normalizada. Los casos cronificados son los que llevan más de tres años en situación de calle, lo que suele venir acompañado de deterioro físico y mental.

Por su parte, Pablo Sánchez, trabajador social de la Cocina Económica, reconoce que hay una tendencia creciente en el número de personas sin hogar, tanto en A Coruña como en el resto de España. Una persona con una historia de vida desempleo, de desarraigo familiar, divorcio, adicción a alguna sustancia, enfermedad mental o física, puede comenzar un proceso que acaba en la calle. Una vez allí, se encuentra en nu entorno hostil, incluso en una ciudad tan segura como se suele decir que es A Coruña. “Dormir en la calle es muy inseguro. De hecho, es habitual dormir durante el día para pasar la noche en vela”, dice Sánchez.

Aumenta el número de sintecho en A Coruña durante la campaña de frío