Martirio | “La gente está más sensible, más atenta a escuchar canciones que les digan cosas profundas”

Chano Domínguez y Martirio, durante una actuación | CEDIDA
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El festival Elas Son Artistas despide el año en el escenario del teatro Colón el próximo día 11, a cuyas tablas se subirán Martirio y Chano Domínguez con su trabajo de homenaje, llevado a su terreno, al intérprete cubano Ignacio Villa, Bola de Nieve, recopilado en el disco y espectáculo “A Bola de Nieve”.




¿Qué podrá ver y escuchar quien se acerque al Colón?
Para mí es un teatro emblemático y he tenido la suerte de estar dos veces en los últimos años. Tocar ahí es una grandísima ilusión. Y es un placer, ahora, llevar este trabajo que he hecho con Chano Domínguez, en torno a la figura de Bola de Nieve, que es un cantante, compositor y pianista cubano que nos encanta y maravilla. Su forma de interpretar, la pureza de su expresión y como llega al alma con ese catálogo de sentimientos que es capaz de expresar sin alardes, sin figureos, directamente al corazón. Iremos desgranando canciones de amor y desamor en un concierto íntimo, a dúo, intentando los dos ser como una persona sola, como él, que cantaba y tocaba. Es un concierto muy, muy emocionante.

¿Cómo surge esta idea?
Después de hacer las coplas (“Coplas de Madrugá”) teníamos muchas ganas de juntarnos [con Chano Domínguez] después de casi quince años. Teníamos el material de alguien a quien los dos admirábamos y que era fácil de transportar a nuestro estilo, que nos iba a enriquecer, porque a mí me enseñó Bola a desnudar el alma. Para mí el arte tiene la misión de espejo, para que la gente se conecte con sus propios sentimientos, con estas canciones se llega al fondo de las cosas, la gente ríe, llora y sienten que están cantándole parte de su propia historia.





Tras quince años, ¿la magia de componer juntos es complicada de alcanzar?
No, no , no. Aunque no tocábamos, hemos seguido viéndonos. Chano se trasladó a Nueva York, pero cada vez que ha venido, nos hemos visto. Pero es, fundamentalmente, amigo y nos queremos un montón. La relación discográfica estuvo parada, pero la relación de nosotros siempre está ahí y a nivel personal siempre tuvimos conexión. Ligados los dos por la emoción que nos produce Bola, y su forma de tocar, fue muy fácil llevarlo a nuestro estilo.


Hace un tiempo decía que Bola de Nieve le ayudó a reencontrarse.
No recuerdo si dije exactamente eso, pero lo que sí te digo es que me ha enseñado muchísimo, porque hay mucha verdad cuando canta. A mí me ha enseñado a limpiar todas las tonterías e ir a la esencia del corazón. Ha sido tan bonita la experiencia.



He ido variando con las canciones  y vestido mi voz con esa escenografía. Dentro de la peineta y las gafas hay un tesoro que me gustaría exponer un día 



¿Como ve al público tras sufrir esta pandemia global?

Creo que la gente está mucho más sensible, mucho más atenta a escuchar canciones que le digan cosas profundas, que le hagan sentir y con las que se puedan identificar. Están más atentos a la calidad y a la verdad. Al llevar mascarillas es como si llevaran casco, están mucho más individualizados y se le puede cantar directamente al corazón, creo que mucho más que antes, fíjate.

Tras 40 años, ¿cómo describe una su carrera?
Con satisfacción de haber logrado seguir en libertad, haciendo lo que quiero, de seguir teniendo ganas de hacer cosas, de haber conocido a gente maravillosa. Subirte al escenario con gente a la que admiras, compartir y aprender... han pasado 40 años y sigo aprendiendo.

Pero en el escenario la imagen ha sido siempre la misma.
La misma, regular (ríe). Si tú ves mis armarios, te quedas muerto. Tengo una cantidad de cosas preciosas que he ido haciendo con la imagen, hay una peineta y hay unas gafas, pero han ido variando con las canciones. He vestido mi voz con esa escenografía y la he ido variando. Dentro de la peineta y las gafas hay un tesoro que me gustaría exponer un día. 



Martirio | “La gente está más sensible, más atenta a escuchar canciones que les digan cosas profundas”