El Victoria, entre los más grandes

Celebración del victoria en el campo de A Grela. Foto Javier Albores
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En un tiempo en el que cada gol es calificado de golazo, cada gran equipo es susceptible de ser tildado como el mejor de la historia, cada derbi es el más importante del siglo y cada año se debate si este o el otro es el mejor jugador del mundo, es difícil poner en valor la hazaña conseguida por el Victoria. Si el superlativo es la norma, ¿cómo se puede calificar lo logrado por el modesto club coruñés? En este caso sí que se puede decir alto y claro que el equipo blanquinegro ha conseguido poner su nombre en una cita histórica. Lo que para un equipo de Primera División será un partido más, para el Victoria será el encuentro más importante y significativo de sus 78 años de vida.

El equipo dirigido por Guillermo Pigueiras y comandado en el campo por los Jano, Pipo, Martín, Raña y compañía se impuso en A Grela al Hernani vasco en la fase previa de la Copa del Rey y estará presente en el bombo del sorteo de la primera ronda, donde se emparejará con un club de Primera, salvo los cuatro que jugarán la Supercopa de España (Atlético de Madrid, Barcelona, Athletic y Real Madrid). Un sueño hecho realidad.


A Grela presentó un lleno absoluto y un ambiente inmejorable desde mucho antes del comienzo del encuentro. Miguel Taibo, formado en el Victoria y actual jugador del Arteixo, lideró los cánticos de la afición local en una grada presidida por Inés Rey.


La alcaldesa pudo ver un arranque de eliminatoria con mucho respeto entre dos equipos que se fueron conociendo a lo largo de los minutos. El Victoria, con un 1-4-2-3-1 en el que sorprendió la posición de Raña, tirado a banda izquierda, trató de encontrar a Iago Pérez en punta para después lanzar en velocidad a sus extremos. Sin embargo, apenas consiguió girar a un Hernani que presentó un 1-4-1-4-1 y que también buscó un fútbol directo sobre Berezi, su punta y el jugador más corpulento sobre el césped.






El propio Berezi dio el primer susto de la tarde-noche al Victoria con una chilena que salió por encima del larguero. Poco después, Iker cabeceó forzado un centro de Axel.

Mientras, el Victoria seguía sin aproximarse a la portería de Auzmendi hasta que, en el minuto 23, un balón largo de Jano le cayó a Sergio, que remató fuera desde dentro del área.

Pasada la media hora, Sergito probó suerte de falta directa. Su primer disparo se estrelló en la barrera y el segundo, tras el rechace, acabó en las manos de Auzmendi. Fue el primer y único tiro a puerta de la primera mitad por parte de los dos equipos. Una muestra del tipo de partido visto en A Grela, repleto de nervios e imprecisiones y con pocos riesgos.





Raña, liberado


Raña había estado enjaulado durante la primera mitad pero Guillermo Pigueiras lo liberó tras el paso por vestuarios colocándolo en punta. Y en la primera que tuvo, la lió. Recibió el balón en largo y en vez de disparar de primeras, lanzó un amago, recortó, le puso temple a la jugada y encontró a Iago Pérez con un pase medido para que su compañero de ataque marcase a placer.

El guion de partido ya era otro. El Victoria podía ceder la iniciativa, compactarse y tratar de cazar una contra para sentenciar. Raña, en ese contexto, es un peligro constante pese a jugar en inferioridad. El delantero rondó el 2-0 en un ataque en solitario en el que exhibió su potencia y poco después con un tiro raso que atajó Auzmendi.



Jano, determinante


El Victoria controlaba el partido sin pasar demasiados apuros frente a un Hernani impotente y sin recursos para penetrar la sólida defensa de local, con especial mención para la seguridad y contundencia de los centrales Pipo y Adri y el trabajo incansable de los cdentrocampistas Javi Sande y Sergito, que acabó acalambrado.

Sin embargo, en el minuto 83 apareció la figura de Jano para aumentar la épica del encuentro del Victoria. Plaza cometió un penalti sobre Oyarbide pero el portero local se encargó de ponerse la capa de héroe para mantener a su equipo en ventaja. Primero le lanzó un gesto desafiante al lanzador, Berezi, y después hizo una estirada a su derecha para desviar el lanzamiento.

Los últimos minutos transcurrieron con numerosas faltas, interrupciones, calambres, un conato de tangana, amonestaciones y con un Victoria convertido en un frontón. Ya en el minuto 95, como si se tratase de un disparo, el pitido final provocó el desplome sobre el césped de A Grela de la mayoría de jugadores del Hernani y, en cambio, supuso el inicio de la fiesta para la plantilla y el cuerpo técnico de un Victoria que va de superlativo en superlativo escribiendo las páginas más extraordinarias de su historia.




VICTORIA 1- 0 HERNANI

Victoria: Jano; Plaza, Pipo, Adri Méndez, Mandayo; Javi Sande, Sergito (Cotelo, min.88); Sergio (Padín, min.46), Martín (Seo, min.70), Raña; Iago Pérez (Patiño, min.75).
Hernani: Auzmendi; Elizalde, Jota, Olivenza, Ekaitz (Oyarbide, min.70); Rubén; Iker, Axel (Ibón, min.61), Mendizabal (Jonan, min.70), Rubio (Muñoz, min.61), Berezi. (Jonan, min.70)
Gol: 1-0, min.46: Iago Pérez.
Árbitro: González Suárez (Comité asturiano). Amonestó a Sergito, Plaza y Patiño, por parte del Victoria; y a Axel y Elizalde, por parte del Hernani.
Campo: A Grela. 1000 espectadores.


El Victoria, entre los más grandes