Compuestas y sin invitación

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Muy mal le sentó a muchos eso del “aquelarre”, con el que Pablo Casado se refirió a la reunión de las lideresas rojas en Valencia. Lo llevaron por eso de que si se juntan mujeres tienen que ser brujas, sin ser conscientes de que “aquelarre” puede ser también una reunión de brujos, vamos, que la palabra no conlleva un género. Pero más allá del debate lingüístico, quienes deben considerar que las allí reunidas son unas brujas, son las lideresas de Podemos, que se quedaron compuestas y sin invitación, por mucho que intenten restarle importancia a un gesto tan feo para con ellas. FOTO: Belarra y montero | aec

Compuestas y sin invitación