Cerca de 300 vecinos protestan en María Pita para exigir más seguridad

Las pancartas y las cacerolas llegaron a María Pita desde Os Mallos | patricia g. fraga
|

Más de doscientas personas (la organización calcula más de trescientas) se concentraron ayer frente al palacio municipal de María Pita para exigir, entre otras cosas, más seguridad. Las pancartas que sostenían condensaban sus exigencias: “Menos porquería e mais Policía”, “Antes de mayo que quiten ‘el caballo’” y “Respeto a la propiedad y a la vecindad”, entre otras. Todos eran vecinos de Os Mallos, que se habían desplazado hasta el centro para reclamar más seguridad en uno de los barrios de la ciudad más afectados por fenómenos como la ocupación ilegal de viviendas.


Sin embargo, el de la inseguridad no es un problema que afecte solo a Os Mallos. La prueba es que, aunque el acto estaba convocado por la plataforma Mallos Unidos, a él acudieron los presidentes de muchos otros barrios: la Ciudad Vieja, A Falperra, A Gaiteira o Matogrande, entre otros, sin contar varios concejales del PP, como Antonio Deus o Roberto Coira, y el presidente de la asociación profesional de la Policía Local, Manuel Freire.


Todos estuvieron presentes en la lectura del manifiesto en que la plataforma denunció los casos de ocupación de viviendas vacías que se han convertido en lugares donde se llevan a cabo tráfico de drogas y ocultación de objetos robados. También denuncian continuos altercados con los okupas en lugares como la calle de Diego Delicado. “Hai berros todas as noites que perturban o descanso, sempre pasa algo”, protestó la portavoz de la plataforma.


Lo que exigen los manifestantes es más presencia policial, como llevan haciéndolo desde hace meses, lo que se está convirtiendo en un grave problema para el Gobierno de Inés Rey, que no tiene competencias directas de Seguridad Ciudadana, pero que recibe continuos reproches de la ciudadanía. En un esfuerzo para acallar sus críticas, se ha aumentado el número de patrullas del 092, así como se anunció un nuevo concepto, la Policía Comunitaria, para mantener en estrecho contacto al 092 con los vecinos.


Desde la plataforma lo denominaron “xesto disfrazado de cordialidade” y aseguran que la presentación de la Policía comunitaria en el centro cívico de Os Mallos solo sirvió para aclarar que la Policía Local no cuenta con efectivos suficientes y que solo está para auxiliar a la Nacional en seguridad ciudadana.


“Se non hai efectivos, que se convoquen oposicións para aumentar a dotación cunha taxa de reposición que se axuste ás necesidades da cidade”, reclamaron. Aunque hay que señalar que las actuales normativas restringen la actuación municipal.


Alberto Pastoriza, de Mallos Unidos, se mostró satisfecho de la asistencia, y prometió que habría más movilizaciones, mientras que los presidentes de las asociaciones vecinales como Jaime Suárez, de A Falperra, que también ha sufrido la ocupación, expresaron su apoyo.

Cerca de 300 vecinos protestan en María Pita para exigir más seguridad