Lo que pasa si juegas con fuego

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Una cosa es la liberación sexual y otra, las malas ideas. Y habrá a quien le funcione, pero que una pareja haga un trío con una amiga común es llamar al desastre. Porque lo normal es que la titular de la relación acabe por ver una mirada demasiado intensa, un beso demasiado largo o una mano que se queda sobre piel ajena más de lo estrictamente necesario. Y lo mismo si el tercero en discordia fuese un amigo, el novio estaría más tiempo reclamando su territorio que entregado a la práctica en sí. Así que enterarnos de que en Murcia la cosa acabó en apuñalamiento tampoco nos sorprende. Si es que juegan con fuego. FOTO: A veces, tres son multitud

Lo que pasa si juegas con fuego