La caja de Pandora

|

El mito trata de los humanos que al volverse mortales, recibieron todos los males hoy conocidos y que Pandora intentó cerrar la caja de donde salían todos esos males: guerras, enfermedades, volcanes y ciclones, etc…


Nada que ver amigo lector con LOS PAPELES DE PANDORA donde nos cuentan los negocios opacos de líderes internacionales y entre ellos figuran una treintena larga de españoles con Juan Carlos en primera fila y detrás seiscientos españolitos.


Quienes abrieron esa “la caja” son un grupo de periodistas de diecisiete países unidos bajo el nombre de Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Y es que el periodismo duro y puro se rige bajo la máxima de “contar lo que los poderosos no quieren que se sepa”.


Nos dicen desde Hacienda que van a investigar responsabilidades, tanto fiscales como penales, cuando se enteren que hay dentro de esa caja…


No hay pan para tanto chorizo gritaban hace años en plazas y calles ante la corrupción galopante que asoló a este pueblo. Con aquello nos vino la destrucción de empleos, la reducción de servicios públicos.


Pero no se desanime que no fue un invento español pues como denuncian esos periodistas el mal está extendido por medio mundo.


Naturalmente que esto no es un consuelo pero si consuela saber lo que podría significar la llegada al poder de quienes han dicho y, en medio del aplauso de los suyos que llenaron la plaza de toros de Valencia, que vienen para derogar leyes como la que garantiza que las pensiones subirán según el alza de los precios, por poner uno de los ejemplos más conocidos, sin olvidar que Pablo Casado detiene su camino prometido hacia el centro, pues asume las ideas que Isabel Díaz Ayuso copia de Vox, alejándose de la línea de los partidos del centro derecha de toda Europa.


Vamos con la actualidad: el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia “tumba” la baja de tarifas del bus municipal ¿?, que había aprobado el gobierno de la marea atlántica.


Suerte con una empresa que no tiene que sufrir, como en casi todo el mundo, ir a la renovación del servicio…y por lo que se observa ni a las líneas, horarios NI TARIFAS.


Eso es tener suerte. Mala suerte, claro para los ciudadanos…

La caja de Pandora