Hace 25 años: La zona catastrófica de Bens suma apoyos

Camiones trabajando en el derrumbe del vertedero de Bens/AEC
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El periódico del 28 de septiembre de 1996 llevaba a portada el desastre del vertedero de Bens, que suma apoyos y la vuelta de la ronda de Outeiro a la normalidad. 


Los pediatras alertan de la adicción a la tele y los ordenadores

Una mesa redonda reunió en Santiago a cuatro pediatras españoles que analizaron la influencia sobre los niños de nuevas realidades que repercuten en su salud y desarrollo integral. Entre los nuevos riesgos que corren los niños de hoy los pediatras destacaron la violencia y abusos a los que se ven sometidos, la televisión y las separaciones y divorcios matrimoniales. La influencia de la televisión, explicó el pediatra Juan Antonio Molina, es "exagerada y repercute en el desarrollo del niño y de la familia".


Camiones trabajando en el derrumbe del vertedero de Bens en 1996


Un estudio de la Xunta evidenció en 1986 las graves carencias del basurero

Un estudio realizado en 1986 por el Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Santiago puso de manifiesto las carencias básicas del vertedero de La Coruña. En este informe, realizado a petición de la Consellería de Ordenación Territorial, se denunció la carencia de bolsas de retención de lixiviados, de un sistema adecuado de drenaje y de una planta de tratamiento de residuos. En el estudio, además, se reflejan unos niveles de contaminación entre veinte y cien veces superior a lo que se considera normal. Según Manuel Soto Castiñeira, profesor de Ingeniería Química de la Universidad de La Coruña, el problema de los vertidos incontrolados como el de Bens se centra en la mezcla desordenada de residuos sólidos urbanos con componentes sólidos tóxicos como pilas, baterías o pinturas. Esto se complica en el momento en que la materia orgánica fermenta. El agua de lluvia arrastra bacterias, tóxicos y elementos de la fermentación dando lugar a los lixiviados. Todo este proceso produce unos elementos de contaminación muy altos que se filtran a la tierra para llegar al mar. 


La zona catastrófica de Bens suma apoyos

El diputado del BNG Francisco Rodríguez presentó ayer una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a que declare como zona catastrófica la zona afectada por el derrumbamiento de parte del vertedero de Bens. Asimismo, el Bloque Nacionalista Galego demanda también al Gobierno que colabore con diferentes ayudas urgentes para paliar las conscuencias del desastre ecológico. EU-EG presentará por vía de urgencia una proposición no de ley en el Congreso para que el Parlamento solicite al Gobierno la participación económica ante el desastre. Por otra parte, los técnicos que coordinan el operativo en el vertedero ya piensan en la construcción del muro de contención que reduciría el impacto medioambiental en la zona. 


Sin mapa para encontrar el "oro" del vertedero

Ni joyas ni doblones de oro, ni grandes tesoros. Sólo aluminio, chapa y chatarra. No hay mapa ni claves secretas para encotnrar el deseado botín. La única posibilidad es adentrarse en el valle de la basura y buscar, consumir las horas entre los desechos que genera la ciudad. Todos ellos pertenecen a la Iglesia Evangelista de Philadephia. Son unas sesenta familias que viven de la chatarra que extraen del vertedero, como los antiguos buscadores de oro, pero con resultados menos provechosos. Hombres, mujeres y niños acuden al basurero con las primeras luces del día. Ellos mismos organizan turnos de trabajo para obtener un máximo aprovechamiento. Las enfermedades, cómo no, están presentes a diario: vómitos, arcadas y malestar. Están acostumbrados al hedor, pero esto no evita los contagios de las bacterias que "pululan" por la isla de vertidos. Los metales los venden en una chatarrería cercana y la ropa la aprovechan para vestirse o la venden en el mercadillo de Los Mallos. El desprendimiento del vertedero les afectó mínimamente; sólo cambiaron de lugar para conseguir su tesoro, en el que llevan trabajando toda la vida.


Ronda de Outeiro en 1996


La ronda de Outeiro volvió a la normalidad

Ya era hora. Éstas fueron las tres palabras más repetidas por la gente ante la apertura al tráfico de los tramos cortados de la ronda de Outeiro. Con un día de retraso, la calle, una de las principales arterias circulatorias de la ciudad, volvió ayer a la normalidad tras quince meses de espera. Varias decenas de curiosos esperaban impacientes detrás de las barreras mientras comentaban las últimas noticias de Bens. "Digo yo que después de esperar dos días nos darán un vino para celebrarlo", afirmaba alguno. 


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