La tormenta que destrozó la calle Real en 1724

La ciudad coruñesa, a finales del siglo XVII
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Quinta entrega de las curiosidades coruñesas.



Tormenta en la ciudad


El 4 de febrero de 1724, con ocasión de la tormenta, se padeció gravísima ruina en la calle Real, que linda con el puerto, habiendo destruido la mayor parte del parapeto por la gran fuerza de las olas del mar y destrozado los enlosados y empedrados de la dicha calle, que sirve para el paso, tránsito del comercio y de los abastos.

Como el reparo de dicho parapeto y empedrado pertenece a los dueños de las casas que afrontan con la calle y parapeto, se acordó por el Alcalde Mayor, que ejerciere la jurisdicción ordinaria asistido de cualquiera de los regidores, se den las más prontas y efectivas providencias.


José Lorenzo de Castro da cuenta que las panaderas de Betanzos se quejan de que no encuentran trigo ni otros frutos


A fin de que se reedifiquen los parapetos de dicha calle Real y se hagan los enlosados y empedrado poniendo regla y término a los dueños de las casas, que lo hagan de ejecutar de manera que vaya uniforme, apercibiéndoles que pasado el término que se les señalase se procederá contra ellos a su costa hasta hacérselo cumplir, esperando la ciudad del celo y desvelo del señor Alcalde Mayor y de los regidores capitulares el mayor desempeño en el beneficio común y en la brevedad que necesite esta materia. Así lo expusieron, acordaron y firmaron dichos señores presentes que componen este ayuntamiento.



Las panaderas no encuentran trigo


En este ayuntamiento, José Lorenzo de Castro, el 13 de marzo de 1727, da cuenta que las panaderas de Betanzos, las de esta ciudad y sus vecinos, se quejan de que no encuentran trigo ni otros frutos para comprar y hacer harinas por la mucha concurrencia de forasteros. Juan Antonio Figueroa dice que diligenciaron con las personas que consideraron podían tenerlos y hasta ahora solo han hallado el de la obra pía Antonio Álvarez de Castro, el que, con su apremio, han hecho se ponga en venta a siete reales y medio el ferrado.

El que tiene a su cargo, Jacinto de Ponce, a quien ha mandado compeler para que haga lo mismo respecto de la necesidad justa a solicitar concurrencia de frutos para la manutención de esta plaza. La flota de su Majestad y navíos de particulares tiene noticia de que el Marqués de Parga tiene porción de granos y Diego Bermúdez, señor de Fene y Gondar, lamentan bien porque por no dárseles licencia para embarcarlos y conducirlos a esta ciudad, deban hacerlo.



Los acuerdos de los Libros de Actas del Concejo coruñés son un cúmulo de pequeñas historias desconocidas para el gran público


Suplica a la ciudad se sirva tomar la providencia más oportuna y visto por la ciudad acordó que el señor corresponsal forme representación. A fin de que facilite la licencia para que por mar se conduzcan a esta ciudad los frutos de los expresados señores y más personas que quieren hacerlo por la necesidad que hay de ellos y que los frutos de esta provincia están consumidos, expresándoles todo lo que se ha conferido y conduce al asunto y así lo firmaron.



Carros para el transporte del Tabaco


Don Claudio Abraham Thullieres de Grioard, de Pestel y Levy; Marqués de Caylús, Caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro, del Consejo Supremo de Guerra; Gobernador y Capitán general del Reino de Galicia: Da cuenta el 19 de mayo de 1727.

Que, se necesitan quince carros para conducir de la ciudad a las casas de los partidos de este Reino. Los tabacos correspondientes a las mesadas que se libran al recaudador de la citada renta. Ordeno y mando a los jueces y mayordomos de las jurisdicciones y feligresías donde se presentase ésta, apronten los referidos carros y los envíen luego a cargar los tabacos que se les entregarán y han de llevar pagándolos a los precios corrientes y establecidos en semejantes ocasiones.

El Rey anuncia el casamiento del Príncipe. Real Cédula del 30 de enero de 1728, dada en El Pardo. El Rey: “Concejo; Justicia; Regidores, Caballeros; Escuderos oficiales y Hombres buenos de la ciudad de La Coruña. Habiéndose ajustado el casamiento del príncipe, mi hijo, con la Infanta de Portugal doña María, y el de la Infanta doña María Ana Victoria, mi hija, con el Príncipe del Brasil, y celebrándose en Madrid el día 27 de diciembre último pasado el desposorio de la Infanta, mi hija, con el Príncipe del Brasil y el del príncipe mi hijo, con la Infanta de Portugal doña María el día 11 del, corriente en la corte de Lisboa. He querido participároslo, por la seguridad con que me hallo de vuestro amor y celo a mi servicio, concurrirá a la celebración de esta noticia, con la particularidad acostumbrada en semejantes ocasiones... Yo el Rey”.

Los acuerdos de los Libros de Actas del Concejo coruñés son un cúmulo de pequeñas historias desconocidas para el gran público.

Solo se descubren cuando se relee uno de esos antiguos legajos con interés de descubrir algo nuevo que sirva al estudio de la historia local, algo en todo esto nos llamará la atención y todos estos libros en su conjunto hasta el siglo XXI son la historia viva de nuestra ciudad al alcance de todos los interesados en conocerla de primera mano.

La tormenta que destrozó la calle Real en 1724