Díaz del Valle: “La vuelta al trabajo presencial no debe ser brusca para evitar estrés”

Juan Carlos Díaz del Valle, psiquiatra del Chuac | aec
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Es habitual que la llegada del mes de septiembre sea sinónimo para muchas personas del final de las vacaciones y del regreso al trabajo, lo que en muchas ocasiones acaba provocando que más de uno padezca el llamado síndrome post-vacacional. Y en el caso de este año, hay que sumar un nuevo cambio que afecta a un número considerable de trabajadores: el regreso al trabajo presencial después de muchos meses sin tener que salir del domicilio particular para realizar la tarea. Tanto cambio junto puede resultar brusco, y el cuerpo y la mente lo notan. Y es ahí cuando puede aparecer la ansiedad o el estrés.

Así lo confirma Juan Carlos Díaz del Valle, psiquiatra del Chuac. “Las personas solemos tener rutinas, y ahora llega un momento en que cambian de golpe y es normal que haya más nerviosismo en general. Es necesario que ahora exista un periodo de adaptación”, explica. “La principal diferencia es que ahora no hablamos de un mes de vacaciones, sino de año y medio con hábitos diferentes, por lo que va a costar algo más cambiarlos”, añade el especialista.

Para poder superar este proceso, Díaz del Valle recomienda una serie de pautas a seguir. “Lo más importante es que el cambio sea gradual, que no pasemos de forma brusca del teletrabajo a la presencialidad, sino que vayamos cambiando esos hábitos de una manera paulatina”, comenta. “Otro problema que estamos detectando es que la gente se ha acostumbrado a trabajar sola, en su casa, sin tener que ver a otros compañeros. Y en todos los ambientes de trabajo hay personas tóxicas a las que ahora, irremediablemente, tienen que volver a ver”, comenta el psiquiatra.

Con todo, ese factor del regreso a la oficina también puede resultar positivo y el caso se puede interpretar a la inversa. “Al volver a trabajar fuera del hogar, aumentamos nuestra capacidad de socializar, y nos relacionamos más con otras personas. Además, es una circunstancia agradable en el sentido de que este regreso no deja de ser un indicativo de que estamos dejando atrás la pandemia y nos acercamos a la nueva normalidad”, asegura.



Sin alarmismos


A pesar de que es bastante probable que el estrés aparezca en los primeros días de regreso al trabajo presencial, Díaz del Valle no quiere dramatizar. “Hay encuestas realizadas por diferentes empresas a sus trabajadores que indican que casi la mitad de las personas que vuelven a trabajar fuera de casa sufren más estrés del habitual, pero es algo que debemos entender como relativamente normal, porque hay un cambio importante de hábitos y rutinas. Por eso, es recomendable que ese proceso sea siempre gradual y equilibrado”, reitera.

“Un caso distinto a esto puede ser el de personas que sufran algún tipo de patología previa o de fobia social, ya que ahí sí que estaríamos hablando de algo más serio y preocupante, y que debería ser tratado de forma específica en cada situación. Pero que exista algo de estrés es normal y entra dentro de lo previsible”, asegura el psiquiatra del Chuac. 

Díaz del Valle: “La vuelta al trabajo presencial no debe ser brusca para evitar estrés”