Los hosteleros ven “muy lejana” todavía la recuperación del sector

Un grupo de clientes, en una terraza de A Coruña | PEDRO PUIG
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Pese al avance del proceso de vacunación o de la llegada de turistas en un número considerable a la ciudad, el sector de la hostelería, que ha sufrido en primera persona las consecuencias económicas de la pandemia, aún no ve la luz al final del tunel. Así lo reconoce Héctor Cañete, que preside la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña. “La percepción es de hastío general y de que no conseguimos salir de la espiral de restricciones. Todavía tenemos limitaciones horarias o de comensales. Parece que la cosa mejora, pero la sensación desde dentro es que aún falta mucho para alcanzar la normalidad. Es una opción muy lejana”, explica.


“Solo pedimos que se nos deje trabajar al nivel que nuestra licencia nos permite, que para eso la pagamos. Además, nuestros gastos inevitables en conceptos como alquiler o potencia eléctrica no se ven reducidos, pero sí nuestra capacidad de generar ingresos al no poder tener el aforo completo”, añade al respecto Cañete.


La realidad que vive el sector desde hace año y medio provoca que el presidente de los hosteleros sea prudente. “Llevamos cinco olas y ahora vemos que los casos aumentan exponencialmente en la gente mayor. Si ha habido cinco olas, podría haber una sexta. No pretendo ser agorero, pero sí debo ser consciente de la situación”, comenta.


Más demanda que oferta

Uno de los aspectos que más lamenta el sector es el hecho de no poder cubrir la demanda que existe en estos meses de verano, en los que la llegada de turistas a la ciudad es notable. “Hay muchísima demanda. Yo no dudo que vengan muchos turistas. El problema es que nosotros estamos restringidos y no podemos atenderlos a todos. No tenemos capacidad de ofertar suficiente para cubrir la demanda, porque tenemos unas limitaciones insalvables”, reitera.


Por otra parte, el hecho de que las restricciones varíen de forma constante también provoca problemas en la planificación del negocio. “A la hora de realizar las compras, no podemos hacer encargos grandes porque eso podría provocar que toda esa mercancía se perdiese, como ya nos ha pasado en ocasiones anteriores. Y también nos dificulta planificar el trabajo con los empleados. Si por ejemplo yo tengo un camarero en ERTE, no sé si puedo darle trabajo ya de nuevo o todavía no porque desconozco cuál será la situación de restricciones en los próximos días”, lamenta Cañete.


De hecho, el presidente de los hosteleros quiso resaltar también el drama humano de los trabajadores. “Mucha gente, literalmente, no puede comer con esta situación. A muchos de nuestros empleados les hemos regalado comida que teníamos lista para el negocio, porque con los 700 euros del ERTE no se puede ni vivir. Muchos de nosotros les estamos pagando algo más como complemento a esa cantidad para que subsistan”, concluye.

Los hosteleros ven “muy lejana” todavía la recuperación del sector