Las ventas en la plaza de Lugo caen por la falta de turistas y las limitaciones en las reuniones

Clientes en una carnicería de la plaza de Lugo | javier alborés
|

Los mercados coruñeses viven una época de menor afluencia. En el caso de la plaza de Lugo, la falta de turistas en la ciudad y las limitaciones de aforo en las reuniones familiares provocan que las ventas no sean las de veranos anteriores. Pescaderías, carnicerías, puestos de callos... todos opinan lo mismo: desde que comenzó la pandemia, la compra en los mercados ha ido a menos.

“Las ventas van muy lentas si se compara con otros años, aunque son mejores que en 2020. Con las restricciones la gente no se anima a hacer grandes compras”, señalan desde la carnicería Vidal, en la primera planta del mercado municipal, donde, además, no notan la presencia de turistas. “Este año los que vienen de vacaciones no se están dejando ver por aquí”, comentan.

En el puesto de callos Mari Carmen, en la misma planta, recuerdan el nivel de ventas que se cosechaba cada verano. “La gente siempre compraba mucho por las fiestas y de toda la vida se ha comprado callos, empanada y carne asada para las fiestas. La gente más tradicional mantiene estos hábitos, pero el año pasado no hubo fiestas y este tampoco. Se nota mucho la bajada de las ventas”, indica.

Lo mismo ocurre con el pescado, aunque diferencian las ventas destinadas a turistas y a la gente de la ciudad.

“A nosotros sí que nos están ayudando mucho los turistas, pero las ventas locales reflejan un gran descenso”, afirma Víctor, de Pescados Víctor, en la misma plaza coruñesa.

Las ventas en la plaza de Lugo caen por la falta de turistas y las limitaciones en las reuniones