Los olvidados héroes de Annual

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Se cumple el Centenario de los hechos ocurridos en julio de 1921 en el Protectorado español del norte de África: “El Desastre de Annual”.

Hoy olvidados.

En 1912 por un acuerdo internacional de las grandes potencias europeas se confiaba al Protectorado de España la zona de Yebala y el Rif para apoyar la autoridad del Sultán y mantener la administración compartida que dio paso al Protectorado.

En 1921 se produce un cambio radical de actitud en las cabilas que sorprende al mismo Ejército español por la violencia y agresividad bereber que se desata en la posición alcanzada por las tropas españolas: Annual, en el camino a Alhucemas. Como consecuencia la ciudad española de Melilla estuvo a punto de caer en manos rifeñas. El cabecilla del levantamiento era Abd el-Krim, líder rifeño que proclamaba la República del Rif frente a la autoridad del Sultán y de la acción española.

Annual se ocupó el 15 de enero de 1921 sin hacer caso del punto de vista negativo del Estado Mayor que no era amigo de aquellas temerarias e innecesarias incursiones. Al primer ataque rifeño las fuerzas acampadas en Annual abandonaron el campamento en una penosa marcha hacia Melilla siempre con el heroico apoyo de los jinetes del Regimiento Alcántara.

En la madrugada del 29 de julio las tropas en retirada llegan a Monte Arruit. Algo más de 3.000 soldados supervivientes quedaron sometidos al asedio, doce largos días, bajo intenso fuego y asaltos del enemigo. Sin agua, batidos por el enemigo, nadie acudía a su auxilio. Abandonados a su suerte. La sed espantosa, la resistencia era insostenible.

El general Navarro, autorizado por sus superiores, pactó con los notables la entrega del armamento y la libertad.

Fueron traicionados. Hordas de rifeños atacaron la posición ante las débiles tropas, agotadas, desarmadas e indefensas. Algunos que todavía no habían entregado el armamento se defendieron con arrojo hasta morir. La matanza fue cobarde, salvaje, vil. Muy pocos consiguieron escapar. Simultáneamente, se produjo el pillaje y el saqueo.

El general Navarro con los supervivientes fueron llevados a Axdir, el feudo de Abd el Krim. Alrededor de 500, de los que sobrevivieron unos 300, que serían liberados 18 meses después, tras un largo y penoso cautiverio.

Monte Arruit: infierno arrasado por diablos. Más de dos mil seiscientos soldados españoles esparcidos, mutilados y con muestras de haber sido cruelmente torturados. Insepultos.

Cien años después nadie recuerda aquellos hechos: un homenaje póstumo a miles de soldados, de leva la mayoría, que murieron sin saber por qué ni para qué.

No está todo perdido cuando un anónimo español, en La Coruña, el doctor Francisco Vázquez de la Iglesia, se levanta temprano la mañana del 9 de agosto, a cien años de Monte Arruit, y en el momento de izarse la bandera de España en la Plaza de la Constitución, frente a la Capitanía General de Galicia, coloca una corona de rosas blancas en homenaje a aquellos muertos en Annual.

En el sonoro silencio que causa el olvido.

Así está España. En el combate hay que seguir al abanderado.

Yo sigo a don Francisco Vázquez de la Iglesia.

La verdad se levantará una mañana y disipará la niebla. Solo con un sencillo gesto. Como el que el día 9 de agosto hemos visto en La Coruña.

Ni para bien ni para mal. Nada hay peor que el olvido.


Los olvidados héroes de Annual