La población de gatos callejeros de A Coruña se disparó durante 2020

A Coruña tiene cada vez más gatos callejeros | pedro puig
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El pasado viernes en María Pita la firma de un convenio con las cuatro asociaciones que controlan las colonias felinas de la ciudad para ayudarles en su labor de cuidado y esterilización de estos animales. Se trata de una labor muy necesaria: durante el último año, la ciudad ha registrado una explosión demográfica de gatos en sus calles, que alguna de las asociaciones, Coruña Gatuna, estima que podría ronda entre un 30 y un 40%.


En total, son cuatro las asociaciones las implicadas en las colonias felinas: Gatuchinhos, CoruñaGatuna, Micos e Nós e Felinos Felices, que realizan un trabajo voluntario desde el mandato anterior, y que se han encontrado que durante el año pasado en que han surgido nuevas colonias descontroladas en barrios como la Sagrada Familia, y aunque no existe una cifra oficial de la población felina de las calles de la ciudad, todas insisten en que se ha incrementado notablemente.


El fenómeno se debe a varios factores: en primer lugar, a la pandemia, que les obligó a reducir su actividad de esterilización. Hay que tener en cuenta que una gata de tres meses ya puede reproducirse, así que sin control, una colonia felina puede crecer muy rápido. Además, durante el confinamiento, al no verse molestados por los humanos, pudieron expandirse más rápido. Pero también hay que tener en cuenta la falta de fondos: la prorrogar de los presupuestos municipales, explican, provocó que los convenios que mantenían expiraran y pagar las esterilizaciones se convirtió en algo mucho más difícil. “La velocidad con la que se esteriliza no es la misma”, explican desde CoruñaGatuna. De diez al mes, se pasó a esterilizar uno. “De esas cinco crías, tres son hembras y a los seis meses se van a parir”. Ese era el problema que se espera solventar con la firma del convenio de este viernes.


Colonias ilegales

“Nadie mejor que estas asociaciones que conocen mejor que nadie este trabajo para hacerse cargo de las nuevas colonias que van surgiendo”, sentenció la concejala de Medio Ambiente, Esther Fontán que quiso hacer hincapié en un detalle: “Las únicas personas que están habilitadas para dar de comer y cuidar a los gatos de la calle son estas asociaciones”. Algunas personas han llegado a crear su propia colonia. “Sacamos una de la plaza de la Tolerancia hasta tres veces”, destacó la edil.


Por eso pidió a los ciudadanos que no les den de comer ni les construyan casetas alternativas porque perjudica la labor de control de la población gatuna. “Nos veremos obligados a sancionarles si no tienen autorización para ello”, advirtió. Ahora van a cobrar con efecto retroactivo, desde el uno de enero hasta el 31 de diciembre. El año que viene volveremos y revisaremos el incremento de colonias.

La población de gatos callejeros de A Coruña se disparó durante 2020