Arnau, “el rey del foso” gana la novena edición de MasterChef

Arnau es el ganador de la novena edición de MasterChef | RTVE
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El concursante con más tesón y cabezonería de esta edición del talent culiario, el catalán Arnau, ha pasado a formar parte de la historia de MasterChef convirtiéndose en el ganador de la novena edición. Era de esperar que el aspirante se hiciese con la chaquetilla de oro porque, a pesar de no ser un concursante que despertase una especial simpatía entre el público, su trayectoria de principio a fin ha sido brillante. El “rey del foso” como él mismo se ha definido se impuso ante una pletórica Meri en un duelo sin precedentes en el que reinó la cocina catalana.  La estudiante de Medicina estuvo cerca de hacerse con el primer puesto, pero alcanzar al imbatible Arnau, que ha pasado por el examen del foso en la mayor parte de los programas de esta edición ha sido imposible. Ahora, con 100.000 euros en metálico, la publicación de un libro de recetas y un máster en el Basque Culinary Center de San Sebastián arranca la nueva vida de Arnau que, seguramente, abandonará su trabajo como comercial de grifos.




Como en todas las finales, el programa estuvo lleno de referencias y anécdotas de la edición en la que los jueces mostraron la relajación típica del último programa de la temporada. Hubo tiempo para que la concursante gallega, Ofelia, y Jordi Cruz se reencontrasen y el programa emitió una recopilación de los refranes fallidos de la jinete, que ha dejado grandes momentos a la historia de MasterChef. Porque si alguien ha destacado en esta edición ha sido Ofelia con sus comentarios jocosos, sus excentricidades y el buen corazón que ha demostrado la joven compostelana que se quedó a las puertas de la final a pesar de haber hecho un excelente concurso. Ahora, sus seguidores tendrán que seguir sus andanzas culinarias a través de su cuenta de Instagram que ya suma 40.000 seguidores y en el que se puede seguir el día a día de la gallega.


Final inesperada

María, la Barbie de Tomelloso, se quedó con la medalla de bronce y hasta el último programa mantuvo el talante soberbio que la ha acompaña desde el minuto cero, aunque celebró la victoria de Arnau su gran compañera de gesta gastronómica. Por su parte, Fran se quedó con el cuarto puesto a pesar de haber sido uno de los concursantes mejor valorados por la comunidad twittera. La nota emotiva de la noche la puso la familia de Meri, en especial su padre, Gil Rodas, que fue médico del Barcelona durante muchos años y que, al inicio del programa, mostró su disconformidad por que María abandonase la carrera de Medicina por los fogones. Pero en la noche de ayer era difícil ocultar el orgullo que sentía hacia su única hija que a pesar de haberse quedado con una más que merecida medalla de plata brilló como una ganadora. En unos meses MasterChef tendrá una nueva cita con la audiencia, pero esta vez serán los celebrities los que demuestren sus dotes culinarias en las cocinas más famosas de España.

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