La rentabilidad de las viviendas turísticas bajó un 0,8% en un año

Viviendas vacacionales en la calle de la Franja | quintana
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La crisis del covid sigue golpeando al sector inmobiliario. Ya no solo sufre el alquiler tradicional, marcado por la escasa oferta para una demanda altísima. Ahora las viviendas vacacionales también sufren dentro de su sector. El último informe de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), refleja la caída de un 0,8% en la rentabilidad de los inmuebles de este tipo en la ciudad de A Coruña.


Este descenso se produjo entre los meses de enero de 2020 (previo a la pandemia) y julio de este mismo año. En el primero, la rentabilidad era de un 8,4%, mientras que ahora se sitúa en un 7,6%. El precio medio del alquiler turístico también se ha visto reducido, pasando de un total de 75 euros la noche a 65.


Precio

El rendimiento que puede sacar un propietario de un inmueble de alquiler tradicional es, al igual que el turístico, menor que hace más de un año, al haber pasado de 5,2% a 5%.


Su precio es también inferior, con el metro cuadrado a una media de 7,8 euros, frente a los 8,75 de enero de 2020. Es, además, la ciudad gallega en la que más bajó el precio del alquiler.


Según el informe de la patronal inmobiliaria, “la rentabilidad de la vivienda en alquiler, tanto tradicional como turística, pulveriza cualquier rentabilidad financiera y con un hándicap positivo a mayores: son bienes tangibles”. Si bien el presidente de Fegein, Benito Iglesias, asegura que el aspecto más importante de A Coruña para los inversores es su industria textil y auxiliar pujante “que dinamiza gran parte de la economía local”, la realidad es que la rentabilidad “se encuentra cada vez más en el mercado de alquiler de viviendas turísticas y ahí es donde, nuevamente, se están derivando viviendas en arrendamiento del circuito tradicional al turístico”.


Así, la patronal inmobiliaria aprecia “un descenso notable y más que significativo en las ciudades de A Coruña, Santiago, Vigo y Lugo, lo cual anticipa un contexto más problemático todavía para la vivienda en alquiler y también un encarecimiento de los precios”.


El futuro del circuito de comercialización parece claro para la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias: “El porcentaje de personas cuyos ingresos no les permite tener financiación o ahorros suficientes para comprar una vivienda es cada vez mayor, con lo cual cada vez crecerá más el número de hogares en arrendamiento y así lo constatamos con el porcentaje de hogares en alquiler en las ciudades”.

La rentabilidad de las viviendas turísticas bajó un 0,8% en un año