El farol de la Torre de Hércules desvela sus secretos para guiar el turismo de la ciudad

El farol de la Torre recibió ayer a sus primeros visitantes | Quintana
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En ocasiones, los elementos más visibles y conocidos de nuestro entorno son los que más se esconden. Es el caso del farol de la Torre de Hércules, que ayer abrió por primera vez sus puertas para recibir a visitantes.


El punto más alto del faro, lugar donde se ubica la linterna, empezó a recibir a los curiosos en la mañana de ayer, aunque, por el momento, solo se podrá visitar los viernes, sábados y domingos en dos turnos, para cuatro personas cada uno: a las 12.30 horas y a las 19.15 horas.


La visita dura en torno a una hora y recorre la Torre de abajo a arriba con la explicación del guía acerca de la historia del faro y más específicamente del farol. La diferencia de la visita normal, es que al llegar al que hasta ahora era el punto final, tras la escalera de caracol, a los ocho afortunados diarios les espera un nuevo tramo de escalera, más estrecha que la anterior, que finaliza en la entrada de la linterna.


El recorrido incluye una parada en la que podría haber sido uno de los primeros sistemas de iluminación de la Torre, que estaría ubicado en la cúpula que da acceso a las escaleras de la terraza, donde normalmente finalizan las visitas y que antiguamente era el punto más alto de la Torre.


Los visitantes podrán conocer así cómo funciona el farol, cuántos destellos emite y cuál es su alcance, de unas 20 millas, además de conocer curiosidades y elementos del entorno que permiten guiarse a los marineros en su entrada a la ría.


Colaboración

Estas visitas al punto más alto del faro son posibles gracias al convenio entre el Consorcio de Turismo y la Autoridad Portuaria de A Coruña, que propone las bases para las visitas.


En principio, esta nueva alternativa estará en marcha exclusivamente durante el presente mes de julio, como modo de prueba. Dependiendo del éxito de la iniciativa, el periodo se podría ampliar más tiempo.

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