La importante e histórica relación del puerto con la ciudad

Fábrica de Tabacos, antiguo edificio de Correos de Indias, en una imagen de 1975
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Desde tiempos muy lejanos, la relación marítima de A Coruña se recoge en los anales de la historia. El primitivo conocimiento data de la época fenicia y es quizás el nexo de unión entre A Coruña y el mar. De hecho, las aventuras a las costas de Irlanda quedan relatadas en el libro sagrado “Lébor Gábala”.

Sin olvidar el triste recuerdo del gran desastre de la Armada Real de Felipe II, que partió de A Coruña para invadir Inglaterra en el verano de 1588 y por lo que esta ciudad hubo de soportar las consecuencias posteriores.

De aquí saldría la nao “El Gallego”, propiedad de Alonso Cerrajero, que Cristóbal Colón se llevó en su expedición a América en su cuarto y último viaje, así como la aportación que esta ciudad hizo al comercio con Ultramar, junto con la ubicación de los astilleros, que propició el desarrollo de A Coruña al amparo de sus privilegios reales.



Expediciones


Entre las primeras noticias comerciales que se tienen destaca la de 1368, cuando el comerciante Gómez Pérez, propietario de la nao “Santa María la Rosa” trafica con los puertos ingleses.

Lo mismo hace Vasco Alonso en 1415 con su nao “Santa Inés”, que mantiene un fructífero intercambio comercial con Inglaterra. Sin olvidar a Juan Alonso Lapido, que en 1494 era propietario de un ballenero y traficaba con el puerto de Barcelona, entre los muchos que se dedicaban al cabotaje.


 El tráfico comercial de la ciudad ha tenido grandes altibajos pero  sus astilleros  han contado con  mucha labor


Uno de los logros importantes fue que el 20 de diciembre de 1522 el rey Carlos I libra una providencia, dando a Coruña la Casa de la Especiería. Esto fue como un sueño en una noche de invierno. Aquella expedición hacia las Molucas queda al frente de García Jofre de Laoisa, cuya expedición sale el 24 de junio de 1524, organizada por Esteban Gómez y dirigida por Juan Sebastián Elcano. Estaba compuesta de siete barcos entre los que se hallaban la capitana “Santa María de la Victoria”, “Sancti Spiritus”, en la cual viaja Sebastián Elcano, “La Anunciadora” y “San Gabriel”. Todas ellas naos y acompañadas de las carabelas “Santa María del Parral” y “San Lesmes”, así como del patache “Santiago”.

La “San Lesmes” acaba naufragando en las costas cercanas a Nueva Zelanda y sus náufragos son recogidos por los aborígenes de aquellas recónditas tierras, donde quedaron para siempre. De ahí que algunas costumbres heredaron de aquellos marineros y los viajeros que a través del tiempo llegados a esas costas quedaron asombrados de sus particulares rasgos en algunos de aquellos descendientes.

Para el año 1552, la Junta del Reino de Galicia acuerda construir la primera Escuadra de Galicia para defender las costas del reino y en 1622, con motivo de la recuperación del voto en Cortes, cautivo de Zamora, acuerda el Reino abonar cien mil ducados para construir seis bajeles para la Armada Real.



Astilleros Navales


Durante el reinado de Felipe IV, en 1641, se lleva a efecto la construcción en los Astilleros Navales de Oza de ocho galeones. Y en 1769 se libra un real privilegio para que se construyan unos almacenes en el puerto para recoger los pertrechos de los paquebotes reales, naciendo de este modo en la entonces península de los judíos, al este de las aceñas de José Jaspe, el edificio de los “Correos Marítimos”, cuyo servicio queda suspendido en 1802 al ser trasladado a Ferrol, pasando el edificio a albergar las instalaciones de la Real Fábrica de Tabacos. 


En 1769 se libra un real privilegio para que se construyan unos almacenes en el puerto para recoger los pertrechos 


En realidad los “Correos Marítimos” habían nacido en 1689 con la línea de Falmouth-A Coruña y en 1764 se inaugura la línea denominada de la Ruta de la Plata o del Mar del Sur, cuyos barcos hacen la travesía de La Habana, Montevideo, Buenos Aires, A Coruña.



Isabel de Zendalla


De este puerto saldrá también la expedición de Francisco Javier Balmis, que transporta 22 niños, cuatro galenos y practicantes a bordo de la corbeta “María Pita”, que lleva la vacuna contra la viruela a Ultramar. Al mando de la corbeta se pone Pedro del Barco y en la misma viaja Isabel López de Zendalla, que se convierte en la primera enfermera de carácter internacional.

Sin olvidarnos de las numerosas compañías de vapores y correos trasatlánticos, que durante los siglos XIX y XX tuvieron al puerto de A Coruña como uno de los principales de España en el tránsito de viajeros hacia los diversos puertos de América y Europa, entre las cuales destacan “Compañía del Pacífico”, “Lloyd Real Holandesa”, “Ibarra y Cía”, “Compañía Transmediterránea”, “Mala Real Inglesa”, “Compañía Trasatlántica”, etc.

Para finalizar este trabajo, añadir que el tráfico comercial de A Coruña siempre ha tenido grandes altibajos a lo largo de su historia, pero sus astilleros han tenido mucha labor, prueba de ello, es el ejemplo de los Astilleros de José Valiña, en donde el día 26 de marzo del año 2010 se bota el petrolero “Monte Anaga”, encargado por la empresa “Ondimar Transportes Marítimos” de 2.637 toneladas de registro bruto y de doble casco.

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