Los barceloneses ya saben que no va a funcionar

|

Si es que lo dicen hasta los propios afectados. A los que les va la salud en ello. Que el confinamiento voluntario en Barcelona no va a funcionar, precisamente por eso, porque no es obligatorio. Lo dicen, por cierto, sentados en una terraza tomando la cañita de antes de comer o en pleno paseo por la calle. Sería gracioso si no fuese tan preocupante. Y es que, además, los barceloneses que no están disfrutando del sol en su localidad de residencia han cogido el coche con destino a otros puntos de la geografía española menos afectados –de momento– por los rebrotes de la pandemia. Qué mejor plan. El éxodo a primera hora de la tarde era de miles de vehículos, quién sabe con cuántos infectados dentro. Y así estamos, ignorando las recomendaciones y aprovechándonos de los incautos que confían en la responsabilidad individual de los ciudadanos. Cuanto antes aprendan estos –desgraciadamente será por las malas– que necesitamos prohibiciones y castigos para que el plan contra el virus funcione, más contagios se evitarán. FOTO: las ramblas, ayer, en pleno confinamiento voluntario | efe

Los barceloneses ya saben que no va a funcionar