Un nuevo intento que sigue dependiendo de nosotros

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A ver si a base de repetirlo hasta la saciedad lo entendemos: estamos en plena segunda ola de una pandemia que está lejos de terminar y las medidas de seguridad sanitaria son la única forma que tenemos de evitar que acabemos enfermos o muertos. No hay excusas, no sirve el “por quitarme un momento la mascarilla no pasa nada” ni el “malo será que nos contagiemos entre nosotros”. Ojalá el virus supiera discriminar y atacar solo a los que eligen ponerse en riesgo. Y ojalá que lo que sucediese con ellos a continuación no implicase a médicos y enfermeras desviviéndose por curarlos, por salvarles la vida. Pero no es así. Hasta los irresponsables y los egoístas tienen derecho a la atención sanitaria y el bicho nos ha metido a todos en el mismo saco. Y se lo está pasando de maravilla expandiéndose. En un nuevo intento por frenar los contagios, Sanidade limita las reuniones a un máximo de cinco personas. Los que hayan pensado que no va a ir nadie a su casa a comprobar cuántos se juntan igual deberían plantearse un poco más lo de dejar de creerse más listos que nadie. FOTO: tareas de desinfección en ourense | efe

Un nuevo intento que sigue dependiendo de nosotros