Lo mejor es fiarse de uno mismo

Un repartidor de Amazon | efe
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Es una ley no escrita que no se puede comprar nada por internet sin leer las reseñas de los que ya lo tienen en casa. Al final, más que el precio o el diseño, son las opiniones lo que nos convence. Y por lo visto, hacemos mal en fiarnos de criterios ajenos, sobre todo porque, según una investigación, en Amazon habría más de trece millones de reseñas falsas. O, al menos, interesadas, de usuarios que han recibido una remuneración por ellas. Se cree que hay toda una red de compradores satisfechos a los que les habrían indicado qué comentar sobre su adquisición. Si es que uno solo se puede fiar de sí mismo.

Lo mejor es fiarse de uno mismo