Los batallones gallegos de voluntarios para combatir al invasor francés

Ilustración de uno de los batallones que lucharon contra el ejército francés
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Las unidades militares gallegas formadas para combatir al invasor francés, en defensa de Fernando VII, fueron creadas sobre la marcha y lograron poner en fuga al Ejército Imperial de Napoleón. Hubo diversidad de batallones, pero aquí traemos el recuerdo de alguno de ellos, para gloria de la Nación española.


Batallón de las Encartaciones

Se crea con 500 soldados gallegos el 1 de julio de 1810, siendo su primer comandante Mariano Cortés, natural de Zaragoza, quien se distingue bajo las órdenes de Castaños en la batalla de Bailén. Con este batallón pasa al Ejército de Asturias y se halla en las acciones que dirige el general Ballesteros en la provincia de Santander. Estará también en el asalto a Soria y en Aranda de Duero. El batallón de las Encartaciones se refunde en marzo de 1815 en el regimiento de Navarra.


El Batallón de Infantería Ligero, Voluntarios de Santiago (antes Batallón Literario) fue organizado el 1 de mayo de 1812. La Plana Mayor estaba formada por el Comandante Vicente Puig;. Sargento mayor, Felipe Saavedra; Ayudante 1°, Ramón González; Abanderado, Benito Capas; Capitán José Naveira; y Cirujano Juan Antonio Redondo.


Capitanes primeros: Antonio Montenegro, José Crivelle, Mariano Vélez, Antonio Gayoso, José de Castro, José Aranda. Capitanes segundos: Baltasar Pinal, Ramón Pardo, Eugenio de Guzmán, José Fonseca, Esteban Ramón, Gandioso Pujol. Tenientes: Ruperto de la Roda, José Borinaga, Simón Senra, Felipe Romero, Pedro Lobo, José Fernández, Francisco García, José Benito Moreno, Jacinto Arce, Francisco Ruiz, Carlos Martínez.

Este cuerpo pertenecía a la División de Reserva del 6° Ejercito de Operaciones. Su Estado mayor lo componían los oficiales Eraclio Alaiz y Victoriano Gallego, Contaba con 43 oficiales y 1.074 soldados de tropa a la fecha de referencia.


El Batallón Literario

El alzamiento surgido en Galicia contra la ocupación francesa alcanza un alto grado popular al prender como una mecha encendida. El 30 de mayo de 1808 el pueblo de La Coruña, liderado por el sillero y su líder, Sinforiano López, se alza contra la ocupación napoleónica.


De inmediato se forma la Junta Regional de los delegados de las siete provincias gallegas, Santiago, Coruña, Betanzos, Lugo, Mondoñedo, Orense y Tui, reunidos en la ciudad coruñesa, para otorgar el Servicio de Millones.


A esta junta se unen los obispos de Orense y Tui, a la vez que se envían embajadas a Inglaterra. El mando 

de las fuerzas de Galicia se le encomienda al general Blake, en esta forma parte el Batallón Literario de los estudiantes de la Universidad de Santiago, ya organizado en armas en anteriores conflictos. El 31 de mayo de 1808 apoyan la formación del Batallón Literario los delegados del claustro en la Junta de Defensa de Compostela, Vicente Neira. Pedro Piñeiro, Antonio Álvarez, Francisco Cabrera, Juan Lareo y Mariano Espiñeiro, eligiendo como coronel del Batallón Literario a Ignacio Armada y Mondragón, marqués de Santa Cruz de Rivadulla, quien había servido en la campaña de Argel en 1775 y desempeñado el cargo de gobernador de Maracaibo (Venezuela) durante cinco años.


Participó también en la campaña de Portugal como ayudante del general Taranco, durante la ocupación del Norte de dicho reino, al servicio de las fuerzas francesas al mando de Junot.


El primer batallón se había organizado en 1663 para luchar en la frontera con Portugal. Dos años más tarde se organiza el segundo, con el mismo fin y durante la guerra de la Secesión tiene lugar la participación del tercero, el Batallón Literario de 1808.


Queda al mando del marqués de Santa Cruz de Rivadulla y con José Dionisio Valladares como abanderado de la unidad. Su lema de guerra quedó definido como: “Palladis Regio pro Libertate Regia”. Todos sus integrantes tenían la graduación de cadetes y estaba dividido en seis compañías de 168 cadetes cada una, con sus respectivos jefes y oficiales.


El 11 de julio de 1808 se celebra la jura de bandera, cuya enseña fue bendecida por el propio arzobispo Murquíz. Esta fuerza de la milicia universitaria junto con el Ejército regular, participa en distintas acciones de combate, tanto en las desarrolladas en Lugo y Ponte Sampaio, como en otras fuera de Galicia y que tuvieron lugar en Alba de Tormes y Tamames, en el muro del convento de Sampaio de Anteantares, el cual da a la plaza compostelana de A Quintana.


Es el lugar elegido donde los estudiantes prestan su juramento de fidelidad a la causa, una placa perpetúa aquel recuerdo. En 1846 se organiza por última vez un nuevo batallón, en esta ocasión para secundar el alzamiento de Galicia, contra el gobierno de Narváez.


El Batallón de Monforte

Es organizado por la Junta de Monforte de Lemos y se pone al frente del mismo el teniente coronel Antonio Ponce, el franciscano.


Padre Conde será uno de los frailes que más se distingan en la guerra de la Independencia de Galicia. Formaba parte de la Junta de Monforte y contribuye al levantamiento del paisanaje y a organizar este batallón, haciendo llegar cuantiosos recursos para su equipamiento y sostenimiento. Se funda el mismo en mayo de 1809 y constaba de 1.000 efectivos en armas, asistiendo a todas las acciones en las que tomó parte la División do Miño.


Al mando del brigadier, Martín de la Carrera es incorporado al ejército de la Izquierda y combate en Tamames, Medina de Campo y Alba de Tormes. Este batallón se extinguió en el mes de enero de 1812 en la plaza de Olivenza.


El Batallón de Vizcaya se organiza en Galicia con 500 efectivos el día 1 de julio de 1810, siendo su primer comandante Joaquín Aguirre, quien había organizado otros batallones.


Este batallón prestó servicios en las Vascongadas, en donde se completará su fuerza. Se extingue en marzo de 1815 al pasar a denominarse regimiento de Infantería San Marcial.

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