El Gobierno de Cataluña saldrá de una prisión

Los negociadores, saliendo de la cárcel | efe
|

Una idea clara de lo que está pasando en Cataluña la da el hecho de que haya sido una reunión en la prisión de Lledoners la que haya servido para que la investidura de Aragonés esté un poco más cerca. Es así de simple. Allí están los que mandan y esa “cumbre”, permitida por los responsables de prisiones (al fin y al cabo son del mismo partido) parece ser que es el punto final de la inacción en la que está sumida Cataluña desde hace meses por el capricho de los secesionistas. Es posible que las amenazas surgidas desde el entorno más radical del independentismo, con muñecos con los nombres de los partidos colgados de los puentes y el mensaje de “Queremos la república, primer aviso” también haya servido, aunque, en realidad, todos sabemos que lo que de verdad influye es la necesidad y las ganas de seguir cobrando un sueldo público que tienen los principales protagonistas de este culebrón, aunque eso signifique llevar a su comunidad a la ruina.

El Gobierno de Cataluña saldrá de una prisión