La campaña contra el estacionamiento irregular supera el millar de sanciones

Un policía local pone una multa a un vehículo de reparto en la plaza de Lugo, en una imagen de archivo
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La campaña contra el estacionamiento irregular ya supera el millar de sanciones, “una cifra mucho mayor de lo que es habitual”, reconocen las fuentes municipales consultadas. Ya son dos las semana que dura esta campaña, la primera que pone en marcha el Ayuntamiento desde el estallido de la pandemia, y con la que trata de mantener en la observancia a la norma a los conductores, ahora que la movilidad está cada día más cerca de los niveles normales.


La reforma de la movilidad es uno de los objetivos a corto y medio plazo del Gobierno local, que necesita que el transporte público sea competitivo para desplazar al vehículo privado, por eso la mayor parte de la vigilancia se concentra en despejar las rutas del bus y sus parades de vehículos estacionados que, o bien provocan cuellos de botella, o impiden que el transporte público estacione adecuadamente. No se trata de un problema del centro: los agentes municipales descubren a infractores prácticamente en toda la ciudad, aunque en el centro se producen la mayor parte de las sanciones gracias las cámaras de las Vías Prioritarias Vigiladsa (VPV) instaladas en calles como Juan Flórez.


De las infracciones más graves se ocupa la grúa municipal, que esta teniendo unas semanas de mucho ajetreo: más de 150 traslados. Hay que tener en cuenta que el primer día de campaña se saldó con 165 denuncias y 21 vehículos retirados. En los cuatro primeros días, la grúa tuvo que proceder a la retirada de 72 vehículos estacionados en doble fila.


En torno a la mitad de las sanciones (555) impuestas hasta ahora, proceden precisamente de esos cuatro primeros días.


Las más comunes

A partir de entonces, el ritmo de sanciones bajó ostensiblemente. Fuentes municipales lo achacan a que tras los primeros días era ya era más difícil localizar a un coche mal estacionado. Las infracciones más comunes detectadas durante la primera semana son la doble fila junto con el estacionamiento en la parada de bus y carga y descarga, que los transportistas llevan años denunciando, o los que aparcan encima de la acera, sobre todo en las esquinas.


Todavía se ignora cuándo finalizará la campaña. A finales de 2019, el Ayuntamiento había lanzado una campaña contra la doble fila, aunque desde María Pita lo consideraban más bien una nueva política, la de “tolerancia cero” contra el mal aparcamiento, poniendo en marcha en noviembre las cámaras de las Vías Prioritarias Vigiladas.


Sin embargo, la pandemia también trastocó estos planes: del 14 de marzo al 14 de junio, en lo peor de la pandemia, el Ayuntamiento decidió desactivar las cámaras, igual que decidió dejar de cobrar la ORA durante la cuarentena. 

La campaña contra el estacionamiento irregular supera el millar de sanciones