Sanidad y elecciones

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A veces la polémica surge de la voluntad de cómo nos traten nuestros políticos, según la forma y el motivo que tengan para ironizar sobre su momento, si, es el adecuado o no. Lo que llama poderosamente la atención, es la férrea voluntad del Presidente del Gobierno, en las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid, en hacer acto de presencia y presentarse como aval de su elegido a la presidencia de dicha comunidad, su empeño, es más que una voluntad sin lugar a dudas, en hacerse valer ante la ciudadanía y sentirse fuerte en la arena política, cuando en realidad, no lo es, solo es una apariencia.


No está clara su participación en la campaña, ni tampoco sus ataques sin razón a la Presidenta actual, cuando según él, está muy orgulloso de su equipo femenino. Supongo que el respeto debe ser la máxima en política, al igual que lo debe ser en todo el comportamiento en la sociedad, cuando un Presidente se pasa en sus afirmaciones, pone en duda legitimación de sus palabras con antelación, como máximo responsable político, debe tener la consideración del trato a una mujer. Hacerlo con la educación que requiere, esa es la premisa que siempre se espera de un Presidente del Gobierno. Exigible al resto de la sociedad.


Lo curioso de todo este asunto, es que el Presidente, no trata de igual modo e interés, el asunto sanitario que nos afecta a todos los ciudadanos de este país, en una pandemia importada y no es capaz de traer las vacunas precisas para inocular a los habitantes que sufren el día en que podrán ser vacunados. No se ve interés alguno en solucionar este peliagudo problema de sanidad interior y que afecta a todos los españoles, sin distinción de clases sociales, políticas o religiosas.


El Presidente, está involucrado en una campaña política, para rentabilizar los asientos que pueda obtener, quizás se lleve un chasco y sobre todo, habrá que tener en consideración las votaciones enviadas por correo, al despertar algunas sospechas de que pueden estar amañadas, eso al menos es lo que se especula en algunos círculos mentidillos. De modo que si pusiere la misma voluntad, en querer vacunar a la población, como la que está poniendo en la arena política, estaría la vacunación bastante más adelantada, pero sigue en stand by, y no se ven visos de que mejore la situación sanitaria.


Para el mes de mayo deshojaremos la margarita política y el presidente, estará más ó menos contento. Pero los ciudadanos seguiremos esperando las vacunas, como agua de mayo, sin que estas afloren en la cantidad que se precisan y al riesgo de padecer una nueva ola de alguna otra variante del virus, si no se ponen las medidas precisas para que la mayoría de la población esté vacunada en estos próximos meses.


La política, parece que para el Presidente, tiene mayor preferencia, que el estado sanitario del país y de sus ciudadanos, se abstiene de ponerse al frente de la lucha contra la pandemia y por encima, no llegan las vacunas precias para el pueblo, pero él no descansa dedicando todo su esfuerzo a la arena política, en lugar, de la defensa sanitaria. 

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