El bus pasa por poco la prueba de giro hacia la Cuesta de la Unión de cara a instalar el carril bus

Los técnicos comprobaron que el bus invadía los espacios dedicados al aparcamiento | pedro puig
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Los técnicos de la Concejalía de Transportes pusieron ayer a prueba el cambio de sentido de la Cuesta de la Unión, que pronto será de dirección ascendente, con un autobús que giró a la derecha desde Juan Flórez. No fue un giro fácil: las últimas obras han estrechado la bocacalle de la Cuesta de la Unión en ese punto y el autobús articulado prácticamente rozó con el semáforo antes de enfilar cuesta arriba y luego girar hacia la izquierda de nuevo, esta vez sin aperturas. El Ayuntamiento reconoce que “se va a estudiar la puesta en marcha de alguna mejora” (como cortar la acera) pero que el autobús pasó “perfectamente”.


Pasadas las once de la mañana, la Policía Local procedió a cortar el tráfico en Cuesta de la Unión, y siete minutos después, el autobús articulado hacía su entrada. Se detuvo justo en la boca de la calle, al constatar el estrecho espacio con el que contaba para girar. Tras detenerse, el chófer viró muy lentamente, pasando el faro izquierdo a escasos centímetros del semáforo antes de poder introducirse en la calle.


En este momento se está remodelando la calle, donde hace un mes comenzaron a instalarse nuevas aceras de entre dos o tres metros. También se reubicó la parada de autobuses y se remodelaron los cruces de las calles, instalando lo que se conoce como “orejas”: salientes de la aceras a la altura de los pasos de cebra para hacer el cruce más corto, lo que estrechó el espacio por el que debía circular el autobús.


Conviene hacer notar que, en ese momento, no había coches estacionados, por lo que contó con un poco de espacio extra, gracias a que todavía continúan las obras previas a la Cuesta de la Unión y Wenceslao Fernández Flórez, necesarias para la realización de la futura plataforma del transporte público localizada en Juan Flórez. A nivel de tráfico, esto supone un cambio de sentido en la calle de Cuesta de la Unión, que pasará a ser de subida, y en la de Nicaragua, que pasará a ser de bajada, lo que permitirá una mejor conexión viaria con Marcial del Adalid.


Todo esto es un paso previo necesario para la instalación del carril bus o, como ha dado en denominarlo el Ayuntamiento, la “plataforma de transportes” que discurrirá por Juan Flórez (en sentido contrario) y que ha despertado polémica.


Dirección contraria

La alcaldesa le quitó hierro: “Cando se toman estas medidas que implican cambios importantes na mobilidade, sempre hai discrepancias”. Pero a los vecinos no les gusta, por ejemplo, que vaya a desaparecer el aparcamiento en línea que se encuentra en el margen izquierdo de esta calle. Será por el carril de la izquierda, pintado de verde, por el que discurrirá el bus en dirección a la plaza de Pontevedra, mientras que en el derecho la velocidad seguirá limitada a 30 kilómetros y discurrirán los buses hacia la Cuesta de la Unión. Según Movilidad, con estos cambios se evitarán los “serpenteos” y la circulación a contramarcha que tenían que realizar los choferes al girar hacia la izquierda para tomar Marcial del Adalid. Pero generan otros problemas. El presidente del comité de empresa, Alberto Couselo, teme que el nuevo giro obligue a “volar” a los autobuses. Es decir, que el espacio entre el morro del bus y la rueda pasará por encima de la acera. Esto ya ocurre en otros puntos de las líneas de modificadas recientemente, como el cruce de San Andrés con Sol, que generó protestas vecinales.


Couselo admite que se trata de la sensación de inseguridad más que un peligro real: “Son puntos de atención especial donde tienes que ir con cuidado, nada más”. En cuanto al nuevo carril bus que va desde Capuchinos hasta la plaza de Pontevedra, el presidente de comité reconoce se les que consulado y que en un principio, el proyecto cuenta con su aprobación, “porque será beneficioso para el transporte”.

El bus pasa por poco la prueba de giro hacia la Cuesta de la Unión de cara a instalar el carril bus