Armas de confusión masiva

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La batalla de Madrid ¡y estamos en precampaña electoral! Sigue aumentando el número de víctimas a la vez que se recrudece el fuego cruzado entre los contendientes. Tal vez la baja más comentada se deba al currículo del personaje: un hombre que alternó la farándula con la política y que en lo primero le dio al drama y a la comedia y en la política a recorrer un largo camino dentro de una misma idea: la derecha más o menos centrada.


No se sabe bien el señor Cantó –al que la justicia no le deja hacer trampa y no podrá ir en las listas de Ayuso– cuando dice que entra en liza para que la actual presidenta “vuelva a ganar las elecciones”. Y eso tampoco es cierto: el partido más votado no fue el PP y la heroína del señor Cantó está ahí con la ayuda de su ex partido, Ciudadanos, y la colaboración necesaria de Vox.


La propaganda de Ayuso y su equipo puede engañar a unos cuantos un par de veces pero no es posible engañar a todos siempre. Y quien diga, por ejemplo el señor Cantó, que la comunidad de Madrid merece una medalla por su gestión en la pandemia es que no quiere enterarse que Madrid tiene el mayor record de muertos y contagiados junto con otros dos territorios.


Pero, es cuestión de números y no de proclamas, revisen cada día las noticias delos medios de comunicación y tendrán una respuesta puntual de cómo está la sanidad pública tras el paso de Esperanza Aguirre con su campaña de privatizaciones. No son opiniones sino información que puede consultarse echando mano a las hemerotecas.


La propia campaña de los populares en Madrid es una farsa. Que ellos se presenten como “la libertad” frente a la oposición no es solo un mal chiste, sino un insulto a los ciudadanos sea cual sea el color de su voto.


¿Quién votó en contra del divorcio? El Partido Popular. ¿Quién se opuso a la legalización del aborto? Los populares. ¿Quién no quiso que hubiera una ley que permitiese la eutanasia? El partido de Casado, Ayuso, etc., etc. Las decisiones tomadas por el parlamento, con el voto en contra de la tropa de Casado y Ayuso, no obligan a nadie pero, durante años y con el posfranquismo del partido de Fraga, si estaban prohibido. No engañan a nadie con ese bombardeo de mentiras que quieren sembrar confusión masiva. La historia los retrata.

Armas de confusión masiva