El comercio de Os Mallos teme la competencia de la intermodal

La calle de Ángel Senra, a escasos metros de la futura intermodal, alberga un área comercial abierta | quintana
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El pleno municipal aprobó el jueves la modificación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) que permitirá al Adif reservar una zona para uso terciario (comercial) en la futura intermodal. La noticia ha generado preocupación entre los comerciantes de Os Mallos, que temen que tendrán que enfrentarse a una nueva competencia en un momento muy delicado. El presidente de la asociación de Distrito Mallos, José Salgado, manifestó que lo que le preocupa son las grandes superficies, porque suponen una competencia muy difícil que superar. “Y el comercio está castigadísimo, porque hemos pasado un año terrible”, recordó Salgado.


El portavoz del sector recuerda que en los últimos meses han cerrado bastantes negocios o han tenido que desprenderse de personas para ayudar y que “lo que menos falta nos hace es una competencia superior”. Pero todo depende de qué comercio van a poner, qué especialidades. “Porque si es lo mismo que ya hay en A Coruña, nos va a hacer daño”, se teme Salgado, que no esconde su preocupación.

Antes de que supiera que la intermodal iba a contar por su propia zona comercial, los empresarios de la zona apoyaban sin reservar el proyecto. “La gente que venga de la estación y salga andando y vea el comercio que ofrece Distrito Mallos, un comercio estupendo y fabuloso con muchas opciones”


Reducción importante

Esa visión corre peligro de quedar en nada. Aún así, Salgado sigue considerando que la intermodal es necesaria para revitalizar el barrio, por eso piensa espera que la visita de la concejala de Comercio, Esther Fontán, anunciada para la próxima semana, sirva para despejar interrogantes. Desde el Ayuntamiento, recuerdan que la superficie terciaria que estaba prevista en el PGOM era de 51.000 metros cuadrados, más diez mil de usos hosteleros.


En cambio, la que se aprobó esta semana es de 5.100 metros cuadrados, lo que supone una reducción notable y, en ese sentido, el Ayuntamiento considera que ha trabajado para defender los intereses de los comerciantes de Os Mallos.


En cuanto a qué albergarán esos 5.100 metros cuadrados, cualquier estación contiene servicios de comercio y hostelería, lo que significa que entraría en competencia directa con los empresarios de la zona, pero desde el Ayuntamiento razonan que acudirán muchos más usuarios, y que puede incluso ser un polo de atracción para el conjunto del barrio, una “competencia directa, pero sana”.

El comercio de Os Mallos teme la competencia de la intermodal