Mucho por lo que luchar

|

Cuánto tenemos que aprender del ejemplo que nos dan decenas de personas que, de la noche a la mañana, pierden todos sus bienes materiales como consecuencia de los avatares de la vida. La cabeza bien alta, la mirada al frente, la sonrisa dibujándoles la cara, sin perder la ilusión ni la dignidad desean seguir luchando y caminando por el sendero de espinas que les ha trazado el destino de su existencia. Que ejemplos de valentía y entereza.


Cuando uno pierde su vivienda habitual como consecuencia de un desahucio; cuando llevan más de dos años en el paro y perciben unos 426 euros mensuales; cuando cierran la empresa o los negocios como consecuencia de un concurso de acreedores; cuando a los 35 años te reconocen una invalidez permanente absoluta o gran invalidez, como consecuencia de haber sufrido un grave accidente de trabajo; cuando vives bajo el manto de las estrellas o de okupa en alguna infravivienda. En todos estos casos es muy gratificante ver y escuchar a estas personas de que tienen mucha vida por delante y demasiado por lo que luchar.


Claro que si, y evidentemente son personas que tienen la cabeza bien amueblada y saben que la vida consiste en algo mas que tener poder y riqueza. Me alegra, personalmente, el haber conocido a alguna de estas personas valientes, en medio de la desesperanza de otras muchas. Tenemos que ser conscientes de que están entre nosotros, más cerca de lo que nos creemos. Puede ser el vecino del segundo, la señora que pasea al perro al anochecer o el peluquero de la esquina. Gracias, a todos, por vuestro ejemplo y animarnos a seguir luchando por las otras personas y familias con menos fortaleza. 

Mucho por lo que luchar