Una Champions exprés

La plantilla y el cuerpo técnico del equipo coruñés partieron en autobús desde la explanada de Riazor | quintana
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Luso, una localidad de unos 2.500 habitantes en el centro de Portugal, es desde hoy y hasta el domingo el epicentro del hockey patines europeo. Nueve equipos (cinco portugueses y cuatro españoles) disputan la Champions de la burbuja, adaptada a los tiempos de pandemia, con una primera fase exprés de la que saldrán los cuatro equipos que jugarán en mayo la Final Four.


No podía faltar el Deportivo Liceo, que ha participado en 28 de las 55 ediciones de la Liga Europea y no falla desde 2010, cuando fue campeón de la Copa CERS, el segundo torneo continental de mayor importancia. El sorteo ha emparejado al equipo coruñés con el Barça y el Benfica. Entre los tres suman ocho de los últimos diez títulos: los azulgrana ganaron en 2010, 2014, 2015 y 2018, los verdes en 2011 y 2012 y los ‘encarnados’ en 2013 y 2016. Lo del grupo de la muerte se queda corto.


Revancha y necesidad

Con el recuerdo del último clásico, el de la derrota contra el Barça en Riazor (3-7) que cambió las tornas en cabeza de la OK Liga, la plantilla liceísta afronta su debut en la Liga Europea precisamente ante el club catalán, dominador histórico de la competición continental (22 títulos).


“Pasamos un momento malo desde la última derrota, pero nos hemos vuelto a juntar, a trabajar duro y sacamos cinco victorias consecutivas. Alguno igual pensaba que ya habíamos dejado de luchar por la OK Liga, pero seguimos muy vivos. Y ahora estamos preparados para el reto que nos viene”, advierte Juan Copa, técnico coruñés.


Entre la revancha y la necesidad –el formato no permite fallos–, el Liceo se mide a un rival de sobra conocido. Los exliceístas Pau Bargalló, Matías Pascual y Pablo Álvarez, el coruñés Ignacio Alabart, los portugueses Helder Nunes y Joao Rodrigues o los veteranos Aitor Egurrola y Sergi Panadero forman un auténtico equipazo.


Ambos equipos han preparado el primer encuentro como si de una final se tratase: “Debemos ganar el primer partido para llegar con las máximas opciones posibles al segundo, pero sólo tenemos la vista fijada en el primer rival, que es el Liceo. Si hay un equipo acostumbrado a vivir con una presión constante, somos nosotros. No hay margen de error, pero somos optimistas”, declara Edu Castro, míster de los azulgrana.


Sin descanso

La particularidad del formato y el azar del sorteo han querido que el Liceo tenga que jugar los dos encuentros de la fase de grupos en días consecutivos. Tras el duelo del Barça y prácticamente sin descanso, mañana se medirá al Benfica en el segundo enfrentamiento.


“Nos han tocado dos grandes, pero seguro que ellos tampoco estarán contentos”, avisa Copa. “Barça y Benfica son los favoritos, pero nosotros nos exigimos salir a ganar en cada partido y por ilusión que no sea”, declaraba el goleador liceísta Jordi Adroher, en una entrevista con este diario.


Con tres grupos de tres equipos, sólo el primer clasificado tendrá asegurado el billete para la Final Four del 15 y el 16 de mayo. El cuarto integrante de las semifinales será el mejor segundo clasificado de los tres grupos. Los más que posibles empates darán un valor especial a los goles a favor y en contra.


El Liceo, sin la presión de los favoritos, pero sobrado de ilusión, busca su sitio en una Champions exprés. En sólo 72 horas conoceremos cuál es su destino.

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