Cuatro metros cuadrados de playa para cada gallego

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La Xunta ha regulado el uso de las playas para este puente de San José, con la vista puesta en las vacaciones de la Semana Santa, y establece un mínimo de cuatro metros cuadrados para cada usuario a la hora de calcular la capacidad que podrán tener los arenales gallegos.


Según figura en la orden publicada esta madrugada en el Diario Oficial de Galicia (DOG), que entra en vigor mañana y se revisará antes de los festivos de Pascua, serán los ayuntamientos los que deberán establecer las limitaciones en las playas.


Por lo tanto, habrá restricciones municipales tanto de acceso como de capacidad de los arenales para "asegurar que se pueda respetar la distancia interpersonal de seguridad entre usuarios".

A la hora de calcular la capacidad máxima permitida por cada playa, se considerará que la que va a ocupar cada usuario "será de, por lo menos, cuatro metros cuadrados", tal y como especifica la orden de la Consellería de Sanidade.

Además, también en las playas se deberá respetar el límite de seis personas máximo por grupo, al igual que en el resto de espacios al aire libre de la comunidad, excepto en el caso de personas convivientes, en el que no se aplica esta limitación.


La orden regula hasta la situación de los objetos personales, toallas, hamacas y elementos similares que se llevan a las playas y las piscinas, que deberán colocarse "de forma que se pueda mantener la distancia de seguridad interpersonal con respecto a otros usuarios".


Sobre el uso de la mascarilla, al igual que ya se estableció el verano pasado, será obligatorio para los accesos, desplazamientos y paseos en las playas.


Solo se podrá prescindir de la mascarilla durante el baño y mientras se permanezca en un espacio determinado, sin desplazarse y "siempre que se pueda garantizar el respeto a la distancia de seguridad entre todas las personas usuarias no convivientes".


Estas normas del uso de la playas se incluyen en las restricciones publicadas ayer en el DOG, anunciadas en rueda de prensa por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que incluyen la ampliación del horario de hostelería hasta las 21 horas en toda Galicia, excepto en tres ayuntamientos.


También la prohibición de las reuniones en los domicilios particulares entre personas no convivientes, aunque en este caso sigue vigente la excepción ya establecida hace varias semanas de que las personas que viven solas pueden integrarse en una unidad familiar.


Estas personas "podrán formar parte de una única unidad de convivencia ampliada" y cada una de estas unidades "puede integrar solamente una única persona que viva sola", puntualiza la Xunta en un decreto.

En general, excepto los municipios de Maside, Paradela, Vilardevós -que estarán con cierre perimetral, la hostelería cerrada y sin reuniones entre no convivientes-, en el resto de Galicia podrán reunirse hasta seis personas en espacios abiertos de uso público y hasta cuatro en los espacios de uso público cerrados.

En cuanto a los espacios privados, solo podrán reunirse en ellos los convivientes.


La Xunta justifica estas limitaciones a la agrupación de personas para "prevenir o, por lo menos, restringir numéricamente la participación de reuniones familiares o sociales" en las cuales se produce "un mayor riesgo de transmisión por las circunstancias en que se realizan por existir una mayor confianza y relajación de las medidas de seguridad".


Por lo que respecta a la hostelería, la Xunta introduce un plazo de tres días, desde su publicación en el DOG, para que los responsables de los establecimientos actualicen la información sobre las restricciones en ese local tanto en la capacidad interior como en la exterior.


Y elimina el punto en el que contemplaba que los hosteleros podrían disponer de QR "personalizados" para entregarles a los usuarios. 

Cuatro metros cuadrados de playa para cada gallego