La FUCC califica de “desastrosas” las rebajas por la falta de hostelería

Una mujer observa un escaparate de una tienda de ropa | javier alborés
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Esta temporada de rebajas no ha sido fácil para los comerciantes de proximidad. Si ya la pandemia en sí conlleva un incremento de la compra online, la falta de hostelería y las limitaciones de movilidad han supuesto otro bache para las ventas. “Han sido un desastre. Unas rebajas muy lentas y con muy pocas ventas”, sostiene el presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC).


El ánimo de los consumidores, tal y como asegura el representante de los comerciantes, no ha sido bueno por todas las restricciones que ha habido en la ciudad desde enero: “Al no haber movilidad ni bares abiertos, el consumo ha bajado mucho y se ha trasladado, una vez más, a internet”.


Todo ello, unido al cambio de hábitos de los coruñeses, no ha permitido que los comercios locales recuperen las pérdidas sufridas en los últimos meses. “Ha variado la forma de vestir. Antes la gente se arreglaba y ahora todo es mucho más sport. Es como una bola de nieve que cae cuesta abajo”, considera Boado.


Sin embargo, el presidente de la FUCC dice que, desde que los establecimientos de hostelería han retomado su actividad, “estamos volviendo a salir a flote porque la gente sale más a la calle y compra más”. Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones más precisas, desde la Federación Unión Comercial Coruñesa notan que hay un ambiente de mayor confianza y felicidad. Boado reconoce que “las mejorías últimamente suelen ser breves, pero esperamos que no ocurra esta vez”.


Más alegría en las calles

Por lo de pronto, las calles de la ciudad ya lucen de forma diferente. “Desde que se puede volver a consumir en los bares ya se ve a mucha gente con bolsas y con una cara mucho más alegre. Esto influye directamente en el comercio, porque, si alguien quiere ir al servicio, por ejemplo, pero tiene los bares cerrados, ya no arriesgan a irse de compras”, comenta. José Luis Boado no tiene dudas a la hora de señalar los sectores que más dificultades registran desde que se desencadenó la crisis del Covid-19, hace ya doce meses.


El automovilístico, el de regalos, complementos e incluso informática. Todos ellos han generado pérdidas por las nuevas tendencias que se han desarrollado en todo este tiempo: “El de la informática, por ejemplo, tuvo mucho tirón al principio por el tema del teletrabajo, pero ha ido cayendo en detrimento a las compras online”. El textil también ha sufrido, aunque, sostiene, “ya se está recuperando”.

La FUCC califica de “desastrosas” las rebajas por la falta de hostelería