Galicia ve claves los próximos festivos para evitar otra ola y revisará el toque de queda

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La Xunta, asesorada en la pandemia por el comité clínico, ve clave lo que ocurra en el puente de San José y en la Semana Santa, pues de ello dependerá que la buena evolución de los datos epidemiológicos se mantenga, y el próximo martes revisará si amplía en una hora el toque de queda, hasta las once de la noche.


El especialista en medicina intensiva del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Pedro Rascado, miembro del órgano de especialistas citado, invitó ayer a “ser prudentes”.


Esa cautela significa, dijo, ir un paso más allá, pues que algo esté permitido no quiere decir “que sea obligatorio hacerlo”, razón por la que Rascado emplazó a todos a reducir el grupo de contactos “al mínimo”, a usar mascarilla, a mantener la distancia interpersonal y a priorizar siempre el exterior sobre los interiores.

Del comportamiento ciudadano depende “que lleguemos a esa cuarta ola o que la evitemos”, apostilló. “Si superamos estas semanas, la perspectiva a medio, largo plazo, será mejor”, añadió.


El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, secundó estas palabras y recordó que hay “una bajada lenta de los pacientes que están en críticos”, la misma idea defendida por el gerente del Sergas, José Flores, que confesó que las cifras no les “satisfacen completamente”.


La directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, ahondó en que si algo está claro, desde el inicio de la crisis sanitaria, es que la curva es “muy difícil bajarla y muy fácil subirla”.


Cambios en el mapa

El encuentro del subcomité, celebrado ayer, cambió el mapa de restricciones, pues en las máximas quedan los ayuntamientos de A Mezquita, Boborás y Vilardevós (Ourense), Pontecesures (Pontevedra) y Paradela (Lugo).


En nivel alto, los de Sobrado, Soutomaior, Arteixo y Chantada, mientras que en seguimiento especial estarán Bóveda, Castroverde, Carballeda de Avia, Coles, Leiro y Maside, núcleos pequeños todos ellos en los cuales pocos casos pueden incrementar de manera importante la incidencia.


Pasarán a nivel medio, desde el alto, las localidades de A Pobra do Brollón, Lourenzá, Miño, Cariño, Mugardos, Guitiriz, Vilanova de Arousa y Ponte Caldelas.


Carmen Durán comentó que, con fecha de corte del jueves a las ocho de la tarde, el número reproductivo instantáneo, que mide la capacidad de contagio por cada caso, se mantiene a raya por debajo de uno, mientras la incidencia acumulada va bajando, con 35 casos por cada cien mil habitantes a 7 días y 83 a 14.

La tendencia es de disminución, esgrimió, pero ya se va “ralentizando” el ritmo al que esa bajada se produce, ahora mismo de un 5,9 por ciento diario. Ninguna de las áreas sanitarias está por encima de los 250 casos a 14 días ni de los 100 a 7, detalló. El máximo, 151, a 14, sigue perteneciendo a A Coruña, y a Lugo el mínimo.


Flores, en su turno, mostró la inquietud por críticos, al no haber caído el parámetro –todavía con 73 pacientes– a los niveles deseados. Con todo, todos los hospitales están en fase uno en planes de contingencia a excepción de Pontevedra, que se mantiene en fase dos en críticos.


Los cribados ocuparon buena parte de la comparecencia de las autoridades sanitarias y se hizo especial hincapié en la importancia de acudir a los llamamientos para detectar asintomáticos y evitar de este modo las cadenas de transmisión.


El conselleiro dejó aparcada hasta la semana que viene la posibilidad de ampliar el toque de queda, como permite el plan de Semana Santa acordado con el Ministerio. 

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