Una subida en el canon obliga a renegociar la recogida de basura

Un camión de basura recogiendo durante el día por La Marina, las frecuentes averías retrasan las labores a menudo | quintana
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El sindicato STL anunció ayer, tras una reunión con Ferrovial- Cespa, que el contrato de recogida de basura, que está a punto de firmarse, tendrá que sufrir un aumento en el coste de entre 300.000 y 500.000 euros para recoger las subidas del IPC que no se han actualizado desde 2017. El secretario genera del sindicato, Miguel Ángel Fuentes, explicó que la patronal les había comunicado este hecho, así como otros “ajustes” a mayores que tendrán que hacerse antes de que la concesionaria, ganadora del concurso, acepte firmarlo.


El problema es que el contrato es de 2017 y el IPC no se ha actualizado, señalan desde STL. Dado que el coste del servicio es de nueve millones a año, el canon se incrementaría entre un 3,3% y un 5%, siempre que el Ayuntamiento acceda a las pretensiones de la concesionaria. “Si el contrato todavía no se ha firmado es por ese motivo”, declaró Fuentes. Por su parte, desde el Ayuntamiento negaron que haya ningún problema y aseguraron que el contrato se firmaría en plazo, lo que no deja de ser un consuelo, porque Fuentes advierte que, de no firmarse, sería necesario volver a convocar un concurso con los mismos pliegos de condiciones.


Una cadena de retrasos obliga a mantener el servicio de manera irregular desde hace más

de dos años


Nadie quiere eso: no se puede olvidar que la anterior concesión (que también había ganado Cespa) lleva más de dos años caducada debido a que el Gobierno de la Marea Atlántica no pudo sacar el concurso a tiempo. El actual Gobierno local se encontró con esta situación y poco pudo hacer, más que seguir los trámites que ya estaban en marcha. Varias denuncias de otras empresas concursantes, que acabaron en el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia (Tacgal) dilataron todavía más el proceso.


Camiones

“Esta revisión de precios es lógica”, admitió Fuentes. Además, quedan otros puntos que discutir. Por ejemplo, el Ayuntamiento quiere que Ferrovial-Cespa se quede con nueve de los camiones de basura que actualmente presta servicio pero están en tan malas condiciones que la adjudicataria lo ve imposible: se necesitan nuevos camiones, para una flota de 24 que tardará como mínimo siete meses en estar lista.


La concejala de Medio Ambiente, Esther Fontán, no quiso discutir el contrato, pero reconoció que está deseando firmarlo: “Es la pieza que me falta para cumplir un compromiso de la alcadesa: que la ciudad brille de limpia”. El problema es que la contrata de limpieza vial puede que también quiera una revisión de su contrato.  

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