Ayudar doblemente

|

“Ayudar el doble no te cuesta nada. Si ayudas, no te quedes a medias”. Con esta invitación, Cáritas Española ha lanzado este año su campaña informativa sobre la asignación tributaria 2013, con la que se pretende recordar a los contribuyentes que tienen la posibilidad de marcar conjuntamente  las dos casillas en la declaración de la renta (IRPF) que se ha iniciado.
Como se sabe, al seleccionar en el apartado de la asignación tributaria de la declaración las dos casillas del 0,7 por ciento del IRPF destinadas –una– a la “Iglesia católica” y la segunda a “otros fines sociales de interés general”, se puede ayudar el doble a las personas en situación social más precaria, sin que a ello suponga para el declarante coste añadido alguno.
En el año 2013, sólo en el 16 por ciento de los contribuyentes señalaron las dos casillas. Ello supuso que quedaron sin asignarse más de 510 millones de euros, que podrían haber sido destinados a la atención social y a la Iglesia y que, sin embargo, sirvieron para engrosar las arcas de la Hacienda pública.
Por unas u otras razones derivadas de las características de la población, esta situación tiene especial incidencia en Galicia, pues el año pasado nuestra comunidad fue, detrás de Cataluña, la segunda que en menor medida hizo uso de la posibilidad de marcar la “x” de la Iglesia: sólo un 27,69% de las presentadas lo hicieron. Cabe, pues, deducir que en parecida proporción sucedió lo propio con la “x” de los fines sociales.
Así pues, al tomar la decisión de marcar ambas casillas se colabora, al mismo tiempo y sin gasto adicional, con el 0,7 por ciento de nuestra base imponible a la ingente acción pastoral desarrollada por la Iglesia y con otro porcentaje igual al apartado de fines sociales desde los que Cáritas y otras muchas organizaciones obtienen fondos vitales a la hora de financiar parte de su labor social.
Cabe recordar que en 2013 Cáritas Española recibió de los fondos del IRPF aportados por los contribuyentes a través de la casilla “fines sociales” casi 25 millones de euros. Estos dineros, más los que proporcionaron los ciudadanos por medio de donativos y cuestaciones en la calle y en las parroquias, más los que hace llegar la propia Iglesia española como institución a través de la Conferencia Episcopal (seis millones de euros en 2013 y veinte desde 2008), hicieron posible el año pasado una inversión de 276 millones de euros en obras y actividades de interés social.
Gracias a este esfuerzo económico fue posible mejorar las condiciones de vida y la dignidad a casi dos millones de personas en España y a otros tres millones en países en desarrollo.

Ayudar doblemente