DESCONECTANDO

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Fiestas gastronómicas, recreaciones más o menos históricas, romerías tradicionales… Es verano y parafraseando aquel famoso dicho, se puede cruzar Galicia de Norte a Sur pasando de fiesta en fiesta. Ha sido un año duro, más para unos que para otros, pero llega el tiempo de disfrutar, de desconectar, de gozar con todo aquello que tenemos a nuestro alcance. 
Por un momento nos intentamos olvidar de las preocupaciones que nos han afligido durante el resto del año y si el tiempo además acompaña, nos lanzamos a nuestras romerías. Y si no lo hace, pues tampoco nos importa mucho. Somos gallegos y ya estamos acostumbrados a la lluvia, mal que nos pese. Y la oferta para desconectar es de lo más variada como decía al principio, válida para todos los gustos y edades. 
Ejemplos hay muchos. Sin ir más lejos este pasado fin de semana en Cabanas celebraron un año más su tradicional Romería de Santa Marta. Deporte, música y comida en un entorno privilegiado como es de la playa y pinar de A Magdalena. Su tradicional cross popular volvió a ser un éxito y juntó a centenares de corredores. 
La oferta musical también resultó variada desde el pop de Los Limones hasta un repertorio más tradicional como el de la Rondalla Estrelecer, pasando por las gaitas del grupo Ariños do Frade. Mientras, en Ferrol optaron por una recreación de un mercado medieval con el que intentar que sus calles no quedaran desiertas en un domingo que llamaba más para ir a la playa que para quedarse en la ciudad, ofreciendo también conciertos para animar la sesión vermouth. 
Y muy cerca de allí, Ares y Fene volvieron a verse las caras. Han pasado diez años, pero el ataque de los vikingos de Limodre a los piratas aresanos volvió a ser un éxito, consolidándose como una cita que no se puede perder en el verano de la comarca. Como tampoco el oenach céltico celebrado en Narón y que es una cita imprescindible para los amantes de las recreaciones históricas. 
En definitiva una oferta de lo más variada para poder desconectar por los menos durante unos días de nuestras preocupaciones. Después ya llegará el lunes y será tiempo de lidiar con los problemas, con las aguas contaminadas, la crispación política, las crisis del naval o del séctor lácteo o los franceses haciendo boicot una vez más a los productos españoles. Por lo menos hasta el siguiente fin de semana.

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