Ni sus propias cuentas le sirven a la Marea coruñesa

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DESPués de que Xulio Ferreiro, el alcalde coruñés, recurriera in extremis a la moción de confianza, la Marea por fin pudo presumir de tener los presupuestos que quería para desarrollar su modelo de ciudad. Y es evidente que tiene que ser así, ya que en los últimos dos meses han tenido que modificarlos hasta en seis ocasiones. Es decir, la demostración palpable de que, o bien no saben lo que quieren, o basan en la más absoluta de las improvisaciones su acción de Gobierno. También es posible que no haya que descartar del todo una mezcla de ambas razones. La cuestión es que durante todo 2016, los mareantes recurrieron al recurso contable del modificativo de crédito en doce ocasiones. Ahora, en solo sesenta días, ya han agotado la mitad del cupo del pasado ejercicio y, por lo que parece, no habrá pleno municipal en el que no maquillen de algún modo esas cuentas por las que el regidor llegó a poner su puesto en juego. Tal vez, el sentidiño que reclama a los ciudadanos para disfrutar de las fiestas se lo podía pedir Xulio Ferreiro a sus concejales a la hora de diseñar sus presupuestos.

Ni sus propias cuentas le sirven a la Marea coruñesa